jueves, 3 de agosto de 2017

Monotema.

Ya no sé si puedo creerte. Ya no sé si puedo fiarme de ti. No sé si tus palabras son de verdad, si tus sentimientos son reales.

Todo tiene dos caras, y por una parte, te creo, porque yo un día estuve así. Aunque bueno, más que creerte te quiero creer... Pero mi parte racional sabe que no, sabe que eres más listo que el hambre y aunque yo sea una inocente la mayor parte del tiempo, ambos sabemos que lo que quieres es un verano. Y lo que te hace falta, tal y como diría Loreto Sesma son un par de veranos conmigo.

Lo que no entiendo es si eres feliz, y eres feliz con los demás, y supuestamente yo te hago feliz, el por qué de esta situación.

No quiero que vuelvas una vez que este bien, porque no tengo los cojones suficientes a volvertelo a repetir. Quizás nunca vienes. Y no sé que me decepciona más. Si el que vengas o el que no vengas. El que no sea nada para ti. Porque créeme que me jode, y mucho, estar aqui delante escribiendo, sacando el alma a ventilar como yo lo digo, y tú ahí, sobreviviendo al calor de la mejor forma posible, siendo hielo y cristal.

Pero los dos lo sabemos... Esto algún día llegara a su fin. Tanto el verano, como su historia.

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