lunes, 31 de julio de 2017

Un consejo: Quiérete y deja que te quieran.
Pero no dejes que vuelvan aquellos que ya partieron, no eres la terminal de un aeropuerto esperando vuelos, reencuentros y besos. Eres el avión, así que toma el control y vuela lejos, sé libre. Pero sobre todo, sé feliz.
-Ron Israel.
"Soltar para avanzar. Perdonar para olvidar. Perderse para encontrarse. Aceptarse para quererse."


domingo, 30 de julio de 2017

No te atrevas a juzgarme. No te atrevas a decirme lo que está bien o lo que debo hacer. No eres ejemplo. Por lo menos para mi. Porque así tú lo has querido. Te empeñas en darme lecciones de vida, las cuales no cumples. Es como el dicho ese de "haz lo que yo diga pero no lo que yo haga". No es justo que vengas a decirme que hacer, o a intentar entenderme. Analizarme. No. Ya no. Hace mucho tiempo que dejó de ser justo. Quizás en un principio podías tener razón en todo lo que me dices hoy en día, pero hace ya mucho tiempo que deje ya esa tontería. Por mi. Por mi salud. Mental y física.

Está claro que soy nueva en esto. Que todavía me cuesta coger camino y manta, llegar al sitio. Según tú, porque no soy valiente. Lo cual admito. Pero oye, también hay valientes que lloran, y se dan de bruces en el suelo. Pero ahí están. Viviendo.

Sé que tengo que reunir el valor suficiente para dar el portazo (de nuevo) o carpetazo, como dice la rubia... Pero mientas, aquí estoy. Dejando mis cosquillas de nuevo por si a alguien le apetece echárselas a la espalda. Y poniendo fecha límite a esta puta locura.


sábado, 29 de julio de 2017

Me rehuso.

Y es que sólo hizo falta un amanecer para volver a revivirlo todo. Sólo eso. 
Volver a sentir esa sensación de que todo podía ser posible. De volver a lanzar promesas al aire. Dejarlas volar. Dejarlas crecer poco a poco. 

Y de pronto, despertar y ver que todo había sido real. Que esta sensación, no era mentira (Por una vez en mi vida). Que me habías buscado, y que me habías dicho lo que necesitaba escuchar. 

Y es ahora, cuando no sé si soy yo o sigues siendo tú. La cosa es que parece que nunca seremos nosotros. Porque cuando más cerca estamos, más lejos nos encontramos. 


jueves, 27 de julio de 2017

Llevo media hora mirando mi móvil. Leyendo después de 50 veces la respuesta que he recibido a mi propuesta de hacer planes el fin de semana.
Vuelvo a leer una y otra vez esas dos líneas como si fuera a encontrar alguna otra explicación menos dolorosa a ese : Lo siento, ya tengo planes.
Pero no, no la hay, y por mucho que miro y remiro el móvil , tus palabras siguen ahí, cortantes y dolorosas.
Y me remueve por dentro. ¿De verdad tiene planes? Cómo es posible si jamás planifica nada. Si lleva la independencia y la libertad por bandera y se jacta de no dejarse atar por nada ni nadie. ¿Tiene planes? ¿Con quién?

¿Será que lo que no quiere es hacer planes conmigo? Y me ha quitado de encima de una manera más o menos elegante.
No importa, me repito. Lo mismo si cambio los planes y le ofrezco otro día me dice que sí. Voy a escribirle como si no me hubiera dolido lo que ha dicho, como si su respuesta no hubiese existido, para que luego no se queje de que puedo ser “agobiante” y le voy a proponer más planes, más días.

Cuando me he convencido de la buenísima idea que he tenido, y dispuesta a volver a dar mi brazo a torcer de nuevo por seguir agarrándome a las migajas que voy recibiendo, por fin algo hace click en mi cabeza.
Cuánto tiempo llevamos tú y yo con este juego absurdo en el que todo gira en torno a ti. A cuando tú quieres las cosas, cómo las quieres. Cuántas veces hemos dejado de hablarnos para volver a retomar las cosas a los pocos días porque tu así lo has decidido. Cuántas noches ya en la cama, después de repetir eso que tantas veces me juré que no iba a pasar me he sentido mal conmigo misma.

Cuántas veces, viejo amigo, he dejado de lado mis problemas y mis penas , por hacerte sonreír. Cuántas veces me he sacado de la manga planes fantásticos y divertidos que tú has rechazado sistemáticamente cada vez que no te ha interesado.
Cuánto tiempo llevo metida en este juego absurdo en el que las normas que rigen todos las moldeas tu a tu antojo. Cuánto tiempo llevo esperando por recibir lo mismo que doy yo. Cuántas veces me he olvidado de mí por no fallarte a ti. Cuánto tiempo hace que me convertí en una simple sombra.
Y cuántas veces he necesitado de ti y no he encontrado a nadie al otro lado. Cuántas veces me he ido a la cama llorando por tu frialdad jurándome que nunca más iba a consentir algo así.
Y me doy cuenta de que muchas, demasiadas. Y me doy cuenta de la cantidad de veces que has derrumbado de un golpe todo lo que yo iba amueblando con cariño y con paciencia. La cantidad de veces en las que tuve que hacerme la idea de que ya no ibas a volver, pero después volvías con tu sonrisa, con tus bromas, sabiendo, en el fondo, que mi puerta estaba permanentemente abierta para ti.
Cuántas veces me he quedado sola recogiendo los pedazos que tú has dejado rotos.
La respuesta es demasiadas. Demasiadas veces he permitido que entraras, lo pusieras todo patas arriba y después volvieras a irte, demasiadas veces he dejado de escuchar esa pequeña parte de mí que me gritaba indignada que dejara de permitir esto. Esa voz que acalle tantas veces por ti.
Esta vez, miro mi móvil de nuevo. Esta vez es distinta, hay una pequeña chispa que no había sentido hasta ahora. Amor propio lo llaman, dignidad, orgullo, así lo llaman.

Ahora empiezo a despertarme de este absurdo letargo en el que yo mismo me metí y decido. Por una vez, pienso en mí. Como debió ser siempre, como no debió dejar de ser nunca. Esta vez, quiero romper las cadenas, esta vez hay algo que me asfixia y necesito respirar, y ya no puedo quedarme por más tiempo en este ambiente que me asfixia, me anula, me aniquila.
Esta vez mis ganas de tomar aire son mucho más fuertes que las ganas de estar contigo. No intentes pararme con palabras, porque esta vez, amigo, no va a funcionar.
Siempre serás un parte de mí, porque tú me has hecho ser quien soy hoy, y te echaré de menos cada día, pero ya no hay más que decir. Estoy cansada del eterno juego que no me aporta nada, porque me olvide de quién soy.

Esta vez voy hacerlo a mi manera, esta vez he encontrado la salida, esta vez voy a volver a ser la chica que fui antes de que tu aparecieras, esta vez es mi vez, esta vez volveré a mi verdadero yo. Voy a extender mis alas, y voy a volar por mí misma, lejos, muy lejos de ti y del papel que me asignaste en la película de tu vida: invisible y la eterna actriz secundaria.
Y no te confundas, querido amigo, quiero que te vaya bien, quiero que sigas poniendo todo patas arriba, pero a alguien que no sea yo.

Porque hay cosas que no pueden ser, y tú, eres el primero de esa lista


Por El alma en los labios

miércoles, 26 de julio de 2017

"Y yo que no soy de bailar
bailaría en tu tejado bajo la atenta mirada de las estrellas
solo para verte disfrutar."
"Fueron los atardeceres los que me enseñaron que a veces la belleza solo dura unos pocos momentos, y fueron los amaneceres los que me mostraron que se requiere paciencia para volver a experimentarlo todo otra vez."

martes, 25 de julio de 2017

Somos de quien conoce nuestras anécdotas más extrañas, incluso nuestros "tierra trágame". Que sabe de nuestros defectos, de todos, de nuestras manías, y conoce cada cicatriz de nuestro cuerpo, hasta las del corazón. Somos de quien conoce nuestros secretos, miedos, sueños y nuestras ideas más locas.
Somos, al fin y al cabo, de quien hemos dejado que nos conozca de verdad.

domingo, 23 de julio de 2017

Sueños sencillos con personas complicadas.

Ya no sé que pensar. Ya no sé si es lo correcto hacer lo que de verdad quiero hacer. Aún defendiendo esas causas perdidas que no encuentran respuesta.

Que me abro cual abanico observando tus lunares. Que te estudio de memoria mientras tú me das la espalda, tanto literal como metafóricamente. Quizás ahora voy con más cuidado con nunca, porque sí,ya he visto lo que es tocar fondo. Y considero que los valientes somos los que tocamos fondo, los que no tenemos miedo a mojarnos. Porque para eso hemos venido aquí.

Ya te dije en una ocasión, que si me buscabas, te iba a corresponder. Pero si no lo haces, yo también voy a dejar de buscar.

No sé si es pasotismo lo que tengo ahora mismo o es que ya estoy curada de espanto. Pero no pasa nada. Mañana será otro día. Mañana otro gallo cantará. Y si no canta, ya me encargaré yo de subirme a las alturas para aliviar esta presión que tengo. Porque somos eso que pensamos cuando apagamos las luces un domingo. Soy lo que ahora soy. No hay más.



lunes, 17 de julio de 2017

Esta noche se queda a dos velas.

Considero que soy de esas personas que siempre intentan hacer las cosas correctas, no fastidiar a nadie, por el simple hecho de que no me lo hagan a mi. Pero ¿Sabes qué? Estoy cansada. 
Sí, estoy cansada de hacer siempre lo correcto. De no dejarme llevar. De que me entre esta ansiedad de querer controlarlo todo. ¿Y qué si no es lo correcto? ¿Qué pasa si me apetece hacer lo que de verdad quiero? Vale que voy contracorriente, que sé que posiblemente, esto no acabe bien. Lo sé. Que quizás debería poner punto y final pero ¿Y?

Si el golpe me lo voy a dar yo, tranquilos. No sufráis. Ya lo sufriré yo. 
Reconozco que he ido pidiendo ayuda, y que de muchos no he obtenido respuesta, y creerme, he aprendido.  He aprendido a irme de los sitios donde no se me quiere. He aprendido a no dejarme influenciar por la gente. Porque a fin de cuentas, sólo cuento yo.

Quizás este no es el verano de mi vida. Quizás mi ansiedad no me deja disfrutar del momento, siempre estoy pensando en el mañana. 

Pero bueno, es algo con lo que estoy aprendiendo a vivir. 


martes, 11 de julio de 2017

"El mundo te romperá el corazón de todas las formas imaginables. Eso está garantizado y yo no puedo explicarlo, como tampoco la locura que llevó dentro ni la locura que llevan los demás. La vida nunca es justa pero debes afrontar los golpes y seguir adelante. Y cuando tengas el corazón roto tendrás que volver a construirlo y, no solo eso, tendrás que volver a confiar y esta es la parte más difícil. A pesar de todo esto, aunque la vida rompa todas tus ilusiones debes seguir soñando, ¿sabes por qué? Porque si no te ilusionas, porque si no sueñas, porque si no amas ¿qué clase de vida estarás viviendo? ¿para qué quieres una vida si no la estás aprovechando? No se puede vivir con miedo toda la vida. La vida es así: te caes, te levantas y te vuelves a caer. Pero, si ni siquiera te mueves por temor a caerte, en realidad, ya te has hundido."

El Lado Bueno de Las Cosas de Matthew Quick


viernes, 7 de julio de 2017

Te veo conectado y sé que no es por mi.
Desde hace mucho tiempo ya no era por mi.
Pero he aprendido a aceptarlo.

Era un riesgo que debía correr si quería ganar.
Pero he perdido, bueno, te he perdido
y quizás, eso si es ganar.

Vuelvo a ser yo.
A estar bien.
A ser feliz.
Claro que me acuerdo de ti.
Pero tenía que elegir entre tú y yo, y elegí.

Es cierto que no tuve iniciativa, lo sé.
Pero menos mal que tú me ayudaste, y es que
creo que ambos pensábamos lo mismo.

Que esto, o eso, no iba a ninguna parte.

Pero bueno, mientras que el tiempo pasa me
dolerá verte en línea, y saber que no es por mi.
Me dolerá cada vez que me hablas y me imagino
que las cosas podrían ser diferentes.

Pero si algo tengo claro es que esto no es para siempre.
Porque no, no eres tú.

Ya no.

"Ya no quiero las prisas, los nervios, la angustia, la espera. Quiero tiempo, calma, sosiego, certeza. No quiero que me deban más besos, quiero que me besen todos mis miedos. Quiero una rutina ordinaria y que la costumbre ponga el extra. Ya no busco que se me salga el corazón del pecho, ni quedarme sin aliento. Quiero sentir cada latido, cada respiración, cada momento, y disfrutar de las grandes cosas pequeñas. Y no, ya no quiero que me cuenten más cuentos para dormir, ni villanos disfrazados de príncipes azules que tienden a desteñir. Y entre la verdad o la mentira, quiero que me dejen siempre elegir.
No quiero vivir en las nubes, quiero sentir los pies en la tierra. No quiero pasarme horas esperando ese mensaje que no llega. Quiero enamorarme de cada defecto, de cada momento difícil, de cada problema; ya no quiero estar ciega. No quiero derramar más lágrimas por lo que no merezca la pena. No necesito que me prometan la luna, quiero alguien que se quede en vela si estoy enferma. No quiero un compañero con el que no pueda ser yo misma en toda mi esencia, sin complejos, ni temores, ni vergüenzas.
Quiero mariposas en forma de café recién hecho, de baño compartido, de cómo ha ido tu día, de qué quieres de cena; de paseos, de terrazas, de intentar arreglar el mundo entre cervezas; de carcajadas, de abrazos, de miradas traviesas; de sábados entre sábanas, de tardes de domingo de sofá, peli y manta; de sentirte siempre en casa; de tenerlo todo, y no necesitar nada.
Quiero afianzar los cimientos sobre los que construir una casualidad duradera. No quiero una aventura efímera, ni vivir de una quimera. Porque la adrenalina del amor cotidiano es infinitamente más fuerte y poderosa, que la fugacidad de cualquier pasión trivial y pasajera."
Alicia Martin
http://www.contralascuerdasblog.es/lo-no-quiero/

lunes, 3 de julio de 2017

domingo, 2 de julio de 2017

M.H.



Beso soy, sombra con sombra.
Beso, dolor con dolor,
por haberme enamorado,
corazón sin corazón,
de las cosas, del aliento
sin sombra de la creación.
Sed con agua en la distancia,
pero sed alrededor.

sábado, 1 de julio de 2017

Mi ombligo no es la tierra prometida,
Ni mis caderas el paraíso de nadie.
No soy el salvavidas
Ni la salida de emergencia de alguien.