viernes, 30 de junio de 2017

Querido tú:

Sí, tú. Ese que siempre ha estado. Ese que por muchos golpes, sigue estando ahí al pie del cañón. Y a pesar de todo, a pesar de que te digan "ya te lo dije" no te rindes. Prefieres ser tú, y caerte todas las veces que hagan falta a quedarte con la sensación tan pésima de no haberlo intentado.

Nadie nunca podrá echarte en cara que no vas de frente, porque nunca escondes tus intenciones. Siempre tan claro y tan transparente. Y sí, lo sé. Al final siempre acabas decepcionado porque esperas lo mismo que tú das. Pero tranquilo,que estoy segura que el karma te devolverá todo eso que te hace falta o que echas en falta, y de forma triplicada.

Sólo espero que no te de miedo ser tú a pesar de todos los golpes que te dan, porque deberías sentirte orgulloso de ti.

Y ánimo, que todo pasa.
Esto sólo es una mala racha.



Frida Kahlo


"Madurar es aprender bonito,
extrañar en silencio,
recordar sin rencores
y olvidar despacito".



martes, 27 de junio de 2017

Las equivocaciones te ayudan a saber que NO quieres en tu vida. 


lunes, 26 de junio de 2017

Attitude.



¿Sabes que es lo mejor de esta situación? Conocerme a mi misma. Saber que puedo contra todo tipo de adversidades que se me presentan en el camino. 

Obviamente, no es mi mejor momento, pero no por eso hay excusa para no disfrutar y aprender de ello. 

Estoy contenta con la persona que soy, con mis valores, con mis pensamientos. Me considero una mujer "grande" en el sentido de que tengo ambiciones enormes, y que muchas chicas de mi edad no tienen. Claramente tengo las mismas preocupaciones que alguien de 24 años pero entiendo que esta vida tiene un sentido, y que hay que encontrarlo poco a poco. Dejarnos llevar cuando sea necesario, y pensar cuando sea el momento idóneo para ello.

Está claro que me queda mucho camino que recorrer, muchas cosas que aprender, muchos besos que dar, muchas risas que contagiar.

Ojalá en esos momentos de bajón me acuerde de esta sensación de sentirme plena. De sentir que no me hace falta nada ni nadie. Que sé estar perfectamente sola. Que el mundo no se termina aquí o allí, sino que depende de la actitud de una. Y que sí, que hay que poner de nuestra parte.

No sé si soy yo o el verano, que me reinventa... Y es que cada verano, tiene su historia. 

“Y así era ella, como la luna, tan sola, tan llena de imperfecciones, pero siempre brillando a pesar de tanta oscuridad.”


sábado, 24 de junio de 2017

I wish you knew what you mean to me and how your name plays in my head like a song on repeat when I try to sleep at night.



SOMOS JÓVENES.


Somos demasiado jóvenes para estar tan tristes y tan preocupados. 
(...)
De vez en cuando lo mejor es dejar la menta en blanco y simplemente disfrutar de lo que va llegando, despedirse de lo que se va, que la vida cambia en un instante y todo lo que tenemos en mente, se esfuma. 

Lo bueno que tenemos es que somos jóvenes para cambiarlo todo en un segundo. 

MARWAN

Hay que salir a la vida con la firme convicción de que tenemos demasiada piel como para que las heridas puedan derrotarnos.

viernes, 23 de junio de 2017

Mi realidad es otra.

Con cuanta gente estamos y con que pocos somos ¿Eh?

Me siento sola allí donde mire, aún teniendo el teléfono lleno de contactos. Me siento perdida, de nuevo. Que raro ¿No? Estoy cansada de esto. Me ahogo, y no porque yo sea de las que se ahogan en un charco (que también). 

Me ahoga siempre la misma rutina, la de buscarme yo sola las cosquillas por el miedo que sienten los demás al intentar encontrarlas. Al final voy a pensar que el problema soy yo. Que la que no sabe despejar la "x" de esta ecuación siempre soy yo, y es que todo me viene demasiado grande.

Intento ser siempre optimista, encontrar el lado positivo de cualquier situación. Pero llega un punto que no. Que estoy harta de tener que estar demostrando a la gente que valgo lo suficiente para que se quieran quedar en mi vida. No tengo que demostrar nada a nadie. Sólo a mi. No tengo que dar explicaciones, ni justificarme ¿En que mundo vivimos? Es mi vida, jolines. 

En serio, estoy cansada de que todos los días tenga que intentar dejar de lado el blanco y el negro, simplemente porque está mal visto. Porque no niña, hay que reír las penas. Pues no,y si quiero llorarlas ¿Qué? No es malo. Son mis sentimientos. ¿Por qué voy a negarlos? Queda muy bonito de cara a los demás poner una amplia sonrisa y decir "Aqui no ha pasado nada" cuando aquí si ha pasado algo, y por pasar, ha pasado de todo. 

Que está claro que siempre habrá cosas peores, que no es la primera ni la última vez que me vea en este panorama, y oye, prefiero esto a otras cosas pero dejadme. 

Si no me apetece estar a la altura ahora ¿Qué pasa? Necesito un tiempo para mi, para evadirme de mi realidad, para respirar. Ya tendré tiempo de ser la chica más responsable del mundo, de ser esa chica que esté a la altura pese a las circunstancias. Hoy no. Hoy lo dejo aquí. Hoy no tengo ganas. Ni de ti, ni de mi, ni de un nosotros. 

Hoy dejo aquí la verdad, porque prefiero seguir mintiendo y hacer que no ha pasado nada, de este modo me evito dar explicaciones. 



Impotencia

Siento impotencia al ver ciertas injusticias. Y sí, es algo que no puedo remediar, y yo misma, me agobio, cuando sé que no tengo en mi mano nada que yo pueda hacer. 

Siento esa sensación de angustia que siente la otra persona, y todo por ser demasiado empática. Porque a pesar de todo, ahí estoy. Sin importar el cuando ni el qué. 

Sé que hay situaciones mucho peores, y que son niñerias, tonterías de la edad ¿Qué se le pueden pedir a 18 años recién cumplidos? Un día estás en tu maravillosa burbuja, sin saber nada del exterior y otro día te encuentras con una mano delante y otra detrás. Haciendo uso de esos 18 años. Mas precipitadamente que nunca. 

Sé que esta situación es buena, pues es necesaria para espabilar. Pero a veces, las compañías, dejan de desear. 



jueves, 22 de junio de 2017

Tocar fondo.

Todos y absolutamente todos, se creen con el derecho de opinar. Pero vamos a ver, si los pájaros de cenicienta no daban su opinión a la hora de vestirla, ¿Por qué a mi me cuestionan todo? ¡Qué sí! Que ya sé que es por mi bien, pero no sabéis como duele.

Que el tiempo ya se encargará de poner las cosas en su lugar, de darme la razón a mi, o incluso a vosotros. Si yo no lo niego.

Y es que ya no sé que hacer para dejar de lado este coraje, este sentimiento y esta ansiedad. Me veo anclada a una realidad en la cual no me quiero encontrar pero es que tampoco sé salir de ella. No sé no pensar cuando paso por tu calle. Por tu esquina. Cuando cualquier coche me quita la respiración. No sé pensar en algo que no tenga que ver contigo, y sí, estoy obsesionada, porque esto ni es amor ni es ilusión. Porque eso ya murió. La lastima es que no sepa donde enterrarlo. 

No quiero que te vuelvas a aprovechar de mi, quiero ser por una vez en mi vida, más lista. No venderme a la más mínima muestra de cariño. Porque sí, todos tenemos un precio, y el mio son un par de palabras mal dichas y acompañadas de algunas sonrisas. Incluso ahora dudo si esas sonrisa son automatizadas o salen de verdad del corazón. Como estas palabras. Que las escribo por miedo a decirlas en voz alta.

Pero bueno ¿Qué voy a hacer? Tú estarás por ahí, vete tú a saber donde y con quien, y yo aquí. Entre mis cuatros paredes de siempre, en mi pequeña  burbuja. Y de la que sólo salgo para coger aire y volver a encerrarme. 


Matilde Burbujas me llaman. 


miércoles, 21 de junio de 2017


Veintiuno. 0:00 Veintidós.

Hay cosas que no entiendo.
Muchas, para ser realista.

No pretendo entender todo, ni quiero. Porque sé que hay cosas que son dificiles de entender, por no decir imposible. Y es que por no entender, no me entiendo ni yo.

Tiempo al tiempo dices, y eso sólo significa más tiempo. Pero tiempo ¿Para qué? No puedes seguir alimentando esta poca ilusión que tengo como si de verdad pretendieras algo, porque a decir verdad, estoy poniendo las expectativas demasiado altas, y es que ya sólo me conformo con migajas.

Tiemblo cada vez que pienso que tengo que salir adelante y paso por los mismos sitios en los que tú has estado antes. No quiero encontrarte, pero es que si no lo  hago, también me decepciono ¿Ves? No hay forma de entenderme. Y yo que pretendo entenderlo todo, no puedo.

Admiro la capacidad de la gente para hacer las cosas fáciles, de verdad que sí. Admiro esa capacidad que tienen para pasar página, para hacer que nada le afecte, así como tú. Que cuando cierras los ojos sólo lo haces para evadirte, y yo al contrario, sólo me sumerjo en un mar de dudas. De ahí que sea tu "pequeña" de las dudas infinitas.

Por cierto, no sabes lo que duele cuando me utilizas como posesivo. Porque sí. Ojalá. Pero ojalá lo dijeras de verdad y no sólo por decir.

Me duele tener noticias tuyas, me duele esa sonrisa que no sacas ya conmigo, me duelen esos dolores de cabeza que te dan por el estrés, y es que hasta por doler, me duele el tono de tu voz.

Me duele estar aquí sentada, viendo como parpadea la luz del móvil, y eres tú. No sé si responderte, si hacerme la dormida, o simplemente seguir aquí sentada, escribiendo y escuchando música mientras ignoro que me has escrito.


martes, 20 de junio de 2017

Marwan

"¿Qué harías si no te dirigiera el miedo? ¿Qué harías si no tratarás de ponerle sordina al corazón cada vez que él o ella aparece frente a ti con ramos de esperanza, con siete futuros diferentes dibujados en los ojos? ¿Crees que intentando salir intacto de una historia de amor realmente quedas intacto? ¿crees que se pueden frotar las sábanas de la memoria para que salgan las manchas que la cobardía deja en tu alma? ¿Crees que huyendo dejas atrás lo que llevas dentro? Todos hacemos pagar en un momento u otro a alguien los rotos que otras personas nos hicieron y no hay peor fortuna que caer en la vida de alguien cuyo corazón acaba de ser pisoteado. El miedo es un arma de destrucción masiva. He visto romperse más parejas por miedos que por falta de amor, por incapacidad de superar viejos dolores que por falta de sentimientos. Dicen que el ser humano puede estar en dos estados: amor o temor. Tú verás de qué lado quieres que caiga la moneda."


sábado, 17 de junio de 2017

Un corazón lleno de amor.

Corazón.
Esa es la palabra clave.
Déjate llevar por ese puto motor que te late y que llevas en el pecho.
Toma decisiones con él en la mano, quizás no serán las más acertadas pero seguro que si son las que sientes. Que estamos aquí para equivocarnos. Y por supuesto para aprender de ello.

Nadie dijo que fuera fácil pero tampoco imposible.


viernes, 16 de junio de 2017

Estrellas.



El cielo está lleno de ellas, y para poder verlas es necesaria la oscuridad. Esa oscuridad que las envuelve en el azul más intenso que nunca haya podido ver, ese que da profundidad. Pero es ahí donde brillan, donde parpadean. Y aunque parezca que sí, no están solas. Se entienden, se apoyan, incluso forman dibujos. 


Y es que quizás últimamente no me he sentido tan plena como esta noche, con esa paz.
Esta claro que echo de menos. Que por echar, echo hasta de más. Pero ¿Qué hago? Soy así. 

Me da igual ir detrás de la gente si pienso que lo que puede venir después es más bonito, porque ya he perdido el tiempo bastante. Estoy aquí para disfrutar e ir creando recuerdos. Capturar microsegundos para una eternidad.

No quiero dramas en mi vida. Quiero sinceridad por todos lados, aunque duela. No quiero tener la sensación de que todo lo que hago está mal o no es lo correcto, porque sí, quizás ahora es tiempo de decidir entre lo correcto y lo fácil. Y no quiero ni hacer lo correcto ni escoger el camino fácil, quiero elegir con el corazón. Como siempre he hecho y por lo que se me caracteriza. 


jueves, 15 de junio de 2017

Let it go.



¿Qué hace una chica como tú con un chico como ese? ¿No viste el tipo de chico que era? Sabías de sobra como era. Pero te cameló. Sí. No es culpa tuya. No es culpa tuya que te vendiera la moto, que te regalara “Te quieros” como caramelos en la puerta de un colegio. No es culpa tuya que te ilusionarás al ver el más mínimo interés. Porque lo hacía para eso. Con un segundo fin. O eso te hace pensar ahora.

Es triste que ahora estés tú escribiendo esto y él. durmiendo, sin el más mínimo sentimiento de culpabilidad. Y ahí estás tú, releyendo conversaciones, reinterpretando palabras. Y es que no hay más. No debes tener una conversación final, porque sencillamente, es él el que no la merece.
No merece ni tan siquiera estas líneas, porque esto, es darle más importancia que toda la que te ha dado él a ti.

Sé que es difícil pasar página, y sin ninguna explicación. Pero tienes que velar por ti. Protegerte a ti. De él. Y de los de su especie. Echa la vista atrás. Lo has pasado peor y lo sabes. Al igual que sabes que mañana volverá a salir el sol. Sabes que volverás a sentir. Porque tú no eres de piedra. Eres auténtica. Eres sentimiento, y eso, créeme, es algo de lo que sentirse orgullosa. Tú eres de las que se mojan, de las que van por delante. De las que ponen las cartas sobre la mesa y eres tan valiente que no te guardas un AS bajo la manga.

Poco queda más que decir. Sabes que caer está permitido pero levantarse es algo obligado. Sabes lo que hay, te quitaste la venda hace mucho. Pero esto sólo depende de ti. Y de tu actitud. 

miércoles, 14 de junio de 2017

Pero vamos a ver... ¿Qué pretendo? ¿Qué espero? Si es que puedo esperar algo... 

No sé a que narices estoy esperando si ya tengo bien abiertos los ojos, pero es que no escarmiento. 
Me puede más mi parte humana y mi parte del "Y si.." Pero es que no. 

No puedo dejarme llevar otra vez por mi parte emocional y poner las cartas sobre la mesa, como siempre hago. Porque no es la primera vez que pasa. 

Primero como tragedia y después como FARSA. 


lunes, 12 de junio de 2017



¿Qué hacer cuando no sabes que hacer?
Puedo hacer caso a mi parte racional, esa que prefiere que me cure en salud. La que está de acuerdo con todas mis influencias. 

Pero también puedo elegir con el corazón, arriesgar. Aunque luego pueda perder. 

Siempre he defendido a aquellas personas que eligen con el corazón, aunque luego se den de bruces. Y sin embargo, yo no puedo dejarme llevar, porque no es lo correcto. No es lo ético. 

¿Qué hago? No es una decisión fácil la verdad. Y eso, que yo sé lo que quiero... Pero el miedo a decepcionar, es lo que me puede. 

domingo, 11 de junio de 2017

Quien dice septiembre, dice julio.

"Nuestra vida terminan siendo el resultado de todas las decisiones que tomamos día a día."



Diariamente nos enfrentamos a decisiones constantes sin apenas darnos cuenta. Y sin embargo, cuando tenemos que tomar una decisión que en teoría es fácil, nos cuesta la vida entera. Sé lo que quiero, sé lo que tengo que hacer, pero todavía espero que el aire cambie de rumbo. Que se ponga a mi favor, y lo peor, es que sé que eso no pasará. 

Estoy cansada de darle tiempo al tiempo, de dejar pasar los minutos del reloj con la esperanza de que todo pase rápido, olvidándome que lo único que pasa es la vida. La vida y esas ganas de comerme el mundo. 

Voy a contracorriente, lo sé, lo noto. Sé que muchas veces no hago lo correcto. Siento que decepciono a los que están a mi alrededor. Lo sé pero es que quizás me pueden otro tipo de sentimientos. O quizás mi cabezoneria. Que hasta que no me doy contra el suelo, no aprendo. Y más cuando veo que el río suena cada vez más fuerte, y que el agua que lleva, va a acabar ahogándome. Si no lo hace él antes. 

No sé que es lo que necesito. Bueno si lo sé. Necesito más amor propio. Ese que todos y absolutamente todos, se encargan de echar por tierra, y luego dicen: "Pobre, de buena es tonta". 

Sólo espero que llegue alguien que de verdad entienda mi locura, y que esté dispuesto a superarla. Que prefiera ser mi amigo antes que mi amante. Que prefiera ver una noche de estrellas y no tenga prisa por llegar a casa. Que no le importe si mañana madruga y duerme poco. Que tiren también un poco de mi, para qué vamos a engañarnos. Que le pueda contar mis secretos, esos que nadie sabe. Y cuando digo nadie, es nadie. Porque sí, los tengo. 

Está claro que esto sólo es una prueba más que me pone la vida para ver si por fin he aprendido la lección, y parece que no. Que cualquier experiencia pasada se quedó ahí, en una experiencia, porque la vida solo intenta dar lecciones que no aprendo. Siempre vuelvo a septiembre, sola. Y suspendidísima. 

sábado, 10 de junio de 2017

Que ser valiente no es carecer de miedo. Es mirar a los monstruos a los ojos y decirles que por cada golpe, si llega, habrá una flor. Que siempre hará en ti suficiente luz como para parar al negro.


viernes, 9 de junio de 2017

lunes, 5 de junio de 2017

¿Qué es lo que pretendes ahora después de que piense que el fin había llegado? Y lo peor, no por ti, sino por terceros ¿Eres tan cobarde que no eres capaz de venir a decirme a mi nada? La verdad que no sé que espero de ti, porque hay cosas que ya ni me sorprenden. Quiero las cosas fáciles. No quiero agobios. No quiero malos entendidos. No quiero desconfianzas.

La verdad que no sé como va a acabar esto. Porque si es contigo, acabaré decepcionada conmigo misma pero sí estoy sola, en cambio, habré ganado muchas batallas.

Hay personas que son punto seguido, otras punto y aparte, y por último, las punto y seguido, que luchan por seguir escribiendo el capítulo.

Tú, no sé que eres.
Y yo, cada vez, más loca.


domingo, 4 de junio de 2017

La luz de Candela

"Esa especial sensibilidad para captar las emociones de la gente, esa manera de mirar y escuchar, todo eso la llevó a su profesión: Fotógrafa. Mirar la vida a través de una lente la acerca a la realidad, la ve al detalle pero también la aumenta, la magnifica. En el fondo es lo que ella hace de manera innata. " 

sábado, 3 de junio de 2017

Siempre he defendido las cosas hechas con el corazón, aunque para ser sinceros, a veces, y sólo a veces hay que ser un poco racional. Hay que pensar y no dejarse llevar.
No entiendo esta cobardía que te define hoy en día cuando siempre, supuestamente, has ido de frente y mirando las cosas a los ojos. O eso me hacías creer, porque a día de hoy no sé bien que pensar. No sé que han sido estos meses. 

Para ser sinceros, no sé si te echo de menos, quizás sólo echo de menos a alguien con quien contar y ni eso, porque nunca podía contar contigo. No sabías ni donde tenía las cosquillas, no físicas, que eso sí, sino mentales. No sabes nada de mi. No sabes que me encantan las cosas puras, y los pequeños detalles. Sólo sabes que lloro por todo, y porque te lo he dicho yo. No sabes que me gusta escribir y que me desahogo así. No sabes que a veces, tengo que decir todo lo que siento. No sabes que suelo tener detalles con la gente que me importa, y contigo, aunque no te dabas cuenta, los tenía. 

La cosa es que si tú alguna vez tuviste esos detalles. Porque sabes que no. Te aprovechabas, te dejabas querer. Y yo también. La diferencia es que yo también quería querer. 


viernes, 2 de junio de 2017

(Cuestión de tiempo)

No miro el mundo como es, sino como podría ser. 

No quiero este mundo donde priman los intereses ocultos de las personas. Quiero sinceridad. Porque una verdad puede doler, pero es verdad, una mentira, con el tiempo duele más. Y permiteme que te diga, estamos rodeados de mentiras y engaños. 

Siempre nos estamos quejando, y yo la primera, de que este mundo es una mierda, que va de mal en peor, pero no hacemos nada para cambiarlo. No hacemos nada para ponerle solución. No dejamos entrever nuestros sentimientos por miedo a que los lastimen. Y porque tener sentimientos es de blandos. PUES SÍ. Soy una blanda. Jamás me voy a arrepentir de decirle a alguien "Te quiero" porque si de verdad lo siento ¿Qué problema hay?

Creo en la bondad de la gente, y en el fondo, sigo teniendo fe en la humanidad. Porque creo en los pequeños detalles. Detalles que te sacan una sonrisa. Esos que estás mal y te hacen sentir un poco mejor, menos mierda, más persona. Cómo cuando no te tienes ni en pie y tu amiga viene con una carta y una tableta de chocolate, porque el chocolate quita todas las penas y las palabras bonitas alegran el alma. 

Pienso que hay gente buena. Aunque está escondida. O en su defecto, que no con todo el mundo somos malos. Que siempre tendremos esa parte buena, ese carisma que nos hace ser únicos e irrepetible. 

Y yo no sé si seré única e irrepetible para alguien. No sé si alguien pensará en mi como yo he podido pensar en otras personas. Si pensarán que soy un partidazo. Si pensarán que soy buena persona. Si pensarán que puedo mejorar. Lo que tengo claro es lo que yo pienso, y pienso que sí, que tengo mil defectos pero que también tengo otras tantas virtudes y que si los demás no lo saben ver, no es mi problema. Bastante tengo con soportarme a mi misma, como para soportar a otros...




Esto, jamás será tuyo.

Menos mal que no hice tuyas mis canciones. O mi banda sonora de vida. Menos mal que no te dije mis secretos más íntimos (esos que nadie, o casi nadie sabe). Menos mal que a pesar de todo esto, aún tenía claro que nunca seriamos uno, por mucho que nos lo propusiéramos. Menos mal que al final de todo, tenía los pies en el suelo. 
Y aunque a veces ni yo lo crea, el defecto venía ya de casa. Tranquilo.