martes, 30 de mayo de 2017

Young and free

Es en estos momentos de lucidez en los que me apetece escribir. Lucidez en la cual me veo reflejada. En la que veo que no todo es negro, que quien no quiera estar, que no esté. Que no tengo que mendigar amor. Que ya vendrán cosas mejores. Días de playa. Noches en vela. Ratos más buenos que malos. Con los de siempre. Bueno, con las de siempre. Sin dar explicaciones, que sí, que durante un tiempo fue bonito pero que mañana va a salir el sol igualmente. Nadie muere de amor, o de apego en este caso, y yo no voy a ser la pringada. 

Que sí, que parezco tonta aquí auto motivándome, pero es en estos momentos de soledad en los que tengo que ser yo más que nunca y sacar de mi esas ganas de reinventarme que siempre tengo. Que no seré la primera ni la última. Ni tú has sido el primero aunque espero que sí seas el último. 

"El mundo está lleno de nadie. De personas que pasan de puntillas por tu vida
por temor a enamorarse de verdad. De personas que tienen miedo a sentir la adrenalina que provoca vivir sin coraza.
De personas que manipulan la realidad para que no les acabe(s) gustando más que sus sueños y tengan que quedarse a vivir (en ti)."
Victoria Ash


Defreds

"Ella no lo tiene fácil. Bueno, realmente nunca lo ha tenido. A ella le gusta sonreír, pero algunas veces no tiene ni fuerzas ni ganas. Sigue bastante hacia delante, aprieta fuerte los dientes y avanza un día más. Tiene sueños que muy poca gente conoce. Van pasito a pasito, despacio y con buena letra. Tantos miedos como extras hay en Juego de tronos. Seguramente prefiere una charla con sonrisa a unos zapatos nuevo. No se le ha olvidado abrazar, aunque algunas veces los recuerde amargos. De 93 frenadas. Puede pasar a tu lado e igual no la ves, pero si te fijas bien, encuentras mucho corazón detrás de ese semblante apagado. No hará las cosas si no puede hacerlas bien, que el tiempo ayuda a aprender. No pide mucho, pero si le das algo de verdad, te dará todo. Ella seguirá siendo ella. Con su nombre de tres letras. Y no quiere cambiar."


domingo, 28 de mayo de 2017

Porque cuando quedarse es tentar a la suerte del que pone las cartas sobre el tejado, me quedo conmigo y mis circunstancias.


Las cosas buenas que tiene la vida.

video


Y estas... estas son las cosas buenas que tiene la vida. 
Hay momentos en los cuales, una se cruza con personas maravillosas por el camino. Y que personas. Me enseñaron tanto en tan poco... 



Al natural

Estaba claro que no podíamos ser agua, y no porque lo diga Maldita Nerea.
Siempre nos gustó más ir por libre, descubrir caminos diferentes. Tú, corrías y yo.. simplemente me paraba a ver los pequeños detalles, para después contártelos. No quería que te lo perdieras. 

Pero el problema, lo tenía yo... Siempre pensando en ti, y en que podía hacer para que fueras a mi ritmo. Y me quedé atrás. 
Tú pasaste de largo varias veces, sin dignarte a mirar. Haciéndome creer que estaba loca por fijarme en esas cosas en las que nadie se fija, y un día, sin más te sorprendiste conmigo y el jardín que había construido para ti, y claro, no sabías por donde salir. 

Ya sabes que yo te lo iba advirtiendo poco a poco, pero siempre hacías caso omiso y me ignorabas por no enfrentarte a los problemas. Y ahora... ahora yo no sé que hacer con todo esto. De verdad que no. No me sale ni llorar porque el cariño me puede más que el enfado y la desilusión. Pero tranquilo, que también he aprendido. Este viaje no ha sido en balde. 

He aprendido que me tengo que valorar más, y que me encanta ser como soy. Que sí, que tengo que ser menos transparente. Ser un misterio y que se atrevan a resolverlo. La cosa es que el siguiente, no conseguirá resolverlo porque no quiero que me resuelvan. No quiero abrirme en canal otra vez para luego cerrarme yo sola. No quiero ser parte otra vez de este teatro. No me apetece pasar por lo mismo. Me da pereza descubrir a gente, me da pereza ahondar en alguien para que después, me encuentre como me ves. 

No sé que hacer, estoy bloqueada, Saturada.
Y claro, ya me lo decía mi madre desde que yo era pequeña, "Parece que tienes la boca hecha un fraile, siempre pidiendo..." Y sí, por pedir, pedí. Y tú, por dar, no das ni las buenas noches. 


Quizás ella sueña, y él duerme sin saber. 
Pobre ignorante.


Nunca un 22 de abril tuvo tanta razón.

¿Puedo? Verás, no me refiero a si puedo pasar, sino también a si puedo quedarme. Quiero estar ahí y ser esa brisa que te da en la cara cuando abres la ventana, ser la manta que te tape cada madrugada, incluso el primer trago de agua que bebes después de una siesta de verano.

Ese es mi problema, que quiero ser todo en tu vida. Que quiero estar para soportarte cuando te den esos dolores tan fuertes de cabeza, quiero estar en cada borrachera, y bebernos a morros entre trago y trago. Quiero ser tu mejor amiga, que me cuentes tus peores chistes, y me tenga que reír porque en serio… son malísimos.

Quiero ser tu mejor regalo, ese con el que no paras de jugar el día de reyes y que muestras orgulloso al día siguiente en el colegio. Que me lleves de la mano y en cada paso de peatones me beses como si no hubiera mañana, porque no te importa provocar un accidente habiéndolo provocado ya en mi desde hace algún tiempo.

No quiero cambiarte, te quiero tal que así. Con tus defectos, tus manías, tus risas, tus vicios, los buenos y los malos. El problema es que pretendo meterte en un sitio en el que no cabes y la presión no es buena. Ni para ti, ni para mí. Pretendo encajar algo en un sitio minúsculo, en el que no caben todos. Intento obligarte y es ahora cuando me doy cuenta de que no cabes. No puedo moldearte a mi manera, porque simplemente no te quiero cambiar.

Y es que en este caso, el cliché de “No eres tú, soy yo” es más verdad que nunca. No soy tu primer pensamiento, quizás tampoco el último del día. No tiemblas cada vez que aparece mi nombre en tu móvil.  ¿Por qué? ¿Soy una más? Aunque la respuesta sea sí, dime que no. Por hacerme sentir mejor más que nada.  No quiero ser una obligación para nadie, no quiero que cuenten conmigo por contar. Porque si contamos, yo puedo contar hasta las veces que me dejas sin aliento, las veces que me sacas una sonrisa, las que me dejas sin palabras.

Intento protegerme de ti. De mí. De nosotros. Porque quizás nunca he visto el final tan claro como hoy. Quizás también esté exagerando. Echando todo por tierra, porque según tú, soy una paranoica. Pero una paranoica con motivos. No hablamos como antes. No nos vemos ¿Qué puedo esperar? Una ya tiene una edad y no puede estar siempre esperando a ver la vida pasar. Que he aprendido que mi futuro me lo gano yo, y claro, claro  que me gustaría verte a mi lado siempre. En los triunfos y en las victorias, pero también en las derrotas, esas que más duelen. Las que no hace falta hablar, porque ya está todo dicho. Como ahora.

Siempre he dicho que quiero hechos y no palabras, pero quizás la ausencia de hechos ya es una señal ¿No? Una señal para seguir adelante, para dejarlo todo pasar. Porque fue bonito mientras duró, pero no se puede vivir sólo de ilusión.

Y es por eso que aquí te dejo. Entre mis líneas, con más sentido que nunca. Porque si alguien tiene que sentirlo, soy yo. Yo y mis ganas de creerme que podíamos llegar a algo más. Mis ganas de comerme el mundo mientras tú mirabas. De llegar juntos al final. De ser capaces con todo esto y más. Mis ganas de matar pesadillas por ti. De llorar riéndonos. De hacernos sentir únicos y especiales. De que no importara nada más. De que sólo fuéramos tú y yo. Y sí, lo seremos. Pero por separado. Volveremos a reír, o bueno… hablo por Mí. Volveré a reír, a apreciar los pequeños detalles, como siempre he hecho. A pasar por nuestros sitios y que no me recuerden a ti.


Cada uno sabe el camino que tiene que tomar. Cada uno sabe dónde tiene que ir. Donde le están esperando. Dónde saben que cuentan con él. Donde sabe dónde buscar las cosquillas.


jueves, 25 de mayo de 2017


Perder a veces es ganar.

Necesito un momento para tomar aire. Para no pensar. Para dejar que las cosas fluyan. Para no sentir esta ansiedad que me corroe. Porque sí, quiero probar pero ¿Y si sale mal? ¿Y si fastidio algo? Está claro que no quiero esto. Que no lo necesito, porque para necesitar, solo me hago falta yo. 

Estoy cansada de vivir en cierta inestabilidad. De que me digan "poco a poco". NO joder. Poco a poco ¿Qué? El periodo de prueba va a expirar, y sí, en estos casos me sale ser sarcástica porque prefiero reír a llorar. Y sí, desde entonces me descojono de todo, pero...  ¿Y si yo necesito ahora todo? Que no pido la luna, ni que me la bajen. 

Sólo quiero acostarme sabiendo que mañana estarás. Que no hay dudas. 
No quiero conformarme con lo mínimo. No quiero migas de algo que sobra. No quiero estar sólo en los ratos que te sobran. 



Ay, cuando aprenderé. ¿CUÁNDO?

sábado, 20 de mayo de 2017

Once upon a time..love



Había una vez una chica en una fiesta. O botellón. Disfrazados. Haciendo los tontos. Pensando que podían ser mayores o que quizás ya lo eran. Y sí, se acercó un chico. Y le dijo: "¿A quién buscas?" La chica sorprendida lo miró, sin saber a que se refería. - "Sí, estás buscando a alguien, Y ¿Sabes? Quieres amor, pero sólo encuentras cabrones que te crujen". 

Ahí quedó esa conversación. 
Hace años de esa noche, ha llovido mucho desde entonces. Esa chica ya no es la misma. Ha dejado muchos de sus miedos atrás. Ha sido clara consigo misma. Quiere amor. Quiere que la quieran. Quiere recibir lo que ella da, no pide mucho más. Quiere que la miren como si fuera magia. Como si fuera algo extraordinario. No tiene porque avergonzarse de querer eso, a fin de cuentas, por ello estamos aquí ¿No? 

Esa chica, sigue creyendo en el amor, aunque en el de otros. Porque sabe, que el suyo tardará en llegar. Y a veces, ya se conforma con lo mínimo, porque piensa que quizás es así para ella. Es triste como una persona puede dejar de creer en el amor sólo porque otros lo han querido así. Y ¿Sabéis cual es el colmo? Que su trabajo se base en dar amor, y en captar esos momentos en los que los otros disfrutan. Y ella, como siempre, detrás del objetivo. Intentando rascas migajas de amor. Del de otros, claro. No lo olvidemos.

Quien sabe como continuara la historia. 
Lo único que hay cierto, es que ella tiene el poder de cambiarlo todo porque... todos somos dueños de nuestro destino ¿No?

Ojalá esa chica cambie, ojalá esa chica encuentre el valor que a mi me falta para reconocer que a veces hablo en tercera persona. Y sí, quiero amor. 



viernes, 19 de mayo de 2017


des-conectar.

Parar.

Hay un momento en la vida de una persona que tiene que parar, respirar y decidir. 

¿Es esto lo que quiero? ¿Estoy en el lugar que quiero estar? ¿Puedo mejorar? ¿Puedo seguir así? ¿Puedo con todo lo que se ponga en mi camino?

Igual que hay que saber parar, hay que saber decir "NO". Por salud mental y propia. Quiero hacerlo todo, no dejar nada sin vivir, sin experimentar... Y es que, como buena cabezona que soy, quiero hacerlo todo perfecto. Y lo quiero ahora. Quiero hacerlo ahora. Quiero ser mejor que ayer pero peor que mañana. Mi perfeccionismo a veces me mata. El ser tan exigente conmigo misma, me puede. Y soy tonta, porque me agobio por querer alcanzar la perfección. Y no por gustarme el competir, todo lo contrario, por superarme a mi misma. Por ser esa versión de que siempre estoy diciendo que quiero ser. 

Necesito relax en mi vida. Cinco minutos para mi, para pensar, para desconectar, para cerrar los ojos. Porque a decir verdad, últimamente solo los cierro para dormir y no para soñar. 

Me hace falta alguien que me diga ¿Vamos? Que me saque planes, que no sea yo la que siempre está tirando del carro. Porque este agobio, de verdad que me puede. 

Pero ¿Sabes que es lo mejor? Que yo misma sé que puedo. Que todo esfuerzo tiene su recompensa, y que por peores agobios he pasado. Agobios de los que ahora puedo sentirme orgullosa. Puedo mirar atrás y sonreír. Ver quien estaba, quien está y posiblemente, saber quien estará. Porque esas personas siguen ahí. Aunque las cosas hayan cambiado, ahí están.





¿Y si fuera ella?

lunes, 8 de mayo de 2017

sábado, 6 de mayo de 2017

Vuelvo a casa.

No sé porque a día de hoy sigues ocupando mi tiempo, sabiendo que es lo más valioso que tengo. Créeme que me da rabia. Créeme que he pensado mil veces mandarlo todo a la mierda, y preguntarte ¿Qué tal? Y sí. Sería la persona que siempre he criticado. Una persona egoísta, que piensa en sí misma. Pero es que creo que a veces es necesario. Es algo vital. Pensar en ti para después poder pensar en los demás.

No sé que hago la verdad.
Porque en verdad me estoy comiendo estas ganas por algo que sé que no tendría sentido.
Por algo que sé que decepcionaría a mucha gente, a mi la primera.
Pero bueno, ya lo sabes, a las locas, nos verán bailando.


viernes, 5 de mayo de 2017

Por vosotras.

¿Qué hacemos con esas personas que siempre están ahí sin pedir nada a cambio? ¿Con esas personas que siempre tendrán cinco minutos para estar pendiente de ti? ¿Con esas personas que te dicen lo que tienes que escuchar y no se limitan sólo a decirte lo que tú quieres escuchar?

Podré tener mil altibajos, y más con mi cabeza, siempre patas arriba. Podré tener mil días malos. Y sí, ahí estarán ellas. Personas bonitas. Personas de acero inolvidable. Personas que pese a la tormenta, siguen ahí, al pie del cañón. Personas que también estarán en tu calma pero sobretodo, en esas tempestades que dan miedo.

No somos conscientes de ello. No nos damos cuenta, pero de pronto, te enfrentas a amistades de 9 años, y sabes que son para siempre. Que juntas habéis pasado penas, pero también guardáis anécdotas. De esas, que pase el tiempo que pase, siempre te vas a acordar.

Creo y pienso que es necesario decirle que las queremos, que gracias por estar ahí. Que sin ellas, muchos días, seguirían siendo grises.

Gracias.



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