sábado, 31 de diciembre de 2016


No hace falta que me hagas sentir segura, porque me has hecho sentir valiente y eso es aún todavía mejor. 

jueves, 29 de diciembre de 2016

Goodbye my lover, goodbye my friend, goodbye 2016.

La verdad es que ha sido un año de los más complicados desde 1992, por no decir el más complicado. He aprendido a cambiar de aires, a saber adaptarme al cambio, a tirar de mi cuando nadie más lo hacía, a sacar fuerzas hasta debajo de las piedras, a no juzgar, sino a conocer primero, de reír pero también de llorar mucho 

Empecé el año dando gracias por tener a ciertas personas en mi vida, sin darme cuenta, que quizás, lo mejor era dejarlas atrás. He llorado, y mucho. Pero al fin he comprendido que ese tipo de personas, de vez en cuando es saludable tenerlas en nuestra vida para enseñarnos que no todo el mundo va a quedarse en ella, y que es bueno saber decir adiós, aprender a decir adiós. Cuesta, pero al final una persona se adapta a no necesitar a nadie que no la necesite. Porque a veces, por mucho que eches de menos, no necesariamente lo quieres de vuelta. 

He perdido amigos que consideraba hermanos por circunstancias ajenas a mi. O quizás no tan ajenas. Y aunque  no quiera, lo guardo como un bonito recuerdo de noches en vela. Puestos a decir la verdad, diría que no quiero que vuelvan, pero la verdad que lo espero con los brazos abiertos. Con mil cosas que contarle, mil chistes malos, mil anécdotas y miles de riñas, porque estoy segura, que seguirían estando. Es duro decir adiós, pero también es necesario para pasar página. Es sano. Igual de sano que contar con ciertas personas que sabes que ya estaban pero que este año te lo han reafirmado, y de la mejor manera que se podía hacer. Contando contigo no sólo para las buenas, sino también para las más chungas.

Si hablamos de miedos, sigo teniendo los mismos miedos, pero esta vez, soy consciente de que los debo dejar atrás, y es más, estoy convencida de ello. Tengo que abrir puertas para saber que detrás de ella, hay mundos que explorar. Fuera inseguridades. 


Pero no todo lo que me ha dado este 2016 es malo. He conocido a personas muy distintas a mi que me han proporcionado experiencias únicas y momentos imborrables. Jamás me voy a olvidar de esos ojos azules, ni de esa sonrisa tan tímida, de esas ganas de comerse el mundo. 


Ojalá todo el mundo abriera su corazón como lo hacían ellos, sin pensar en que podían rompérselo, sin pensar en las consecuencias. He aprendido tanto de esa bondad que me han dado que a veces no sé como expresarlas. 


Si me preguntarán que es lo que espero de este 2017, lo tengo claro: CORAZONES PUROS. 
Para bien o para mal, pero que las personas actúen de forma irascible y no de forma racional. Es de la única manera que el mundo no se irá a la mierda. 



miércoles, 28 de diciembre de 2016

365

Venimos de un mundo lleno de disfraces y antifaces, de dudas y dilemas. De hacer esto o hacer aquello, de intentar negar lo evidente, intentando elegir el camino correcto, dando prioridad a la racionalidad…

¿Y si eso no es lo que funciona? Es ahora cuando tenemos la oportunidad de corregir errores, de luchar por aquello que queremos, por volver a repetir días que son clave en el calendario con el propósito de mejorarlos. De superarnos. De ser la mejor versión de nosotros mismos.

Se nos dan 365 días para empezar de cero otra vez. Para elegir con el corazón. De sacarlo a ventilar por ahí, como si de una bandera pirata se tratara. Que estamos vivos. Que somos personas. Que podemos llorar, podemos reir, gritar, saltar. Que no pasa nada por equivocarnos pero por favor… aprovechemos estos nuevos 365 días que nos han dado. 

Llenémoslo de ilusión, apostemos de nuevo por alguien, aunque sepamos que vamos a volver a perder, agotemos la esperanza, aunque sepamos que va a doler ¿Qué más da volver a sufrir?

Y alguna vez, después de tanto sufrir, caeremos del burro. 


sábado, 24 de diciembre de 2016

Nochemala. Muy mala.

¿Qué que pido para esta noche? 

Corazones puros. Corazones sinceros. Corazones que les de igual gritar a los cuatro vientos lo que sienten. Corazones sin intereses ocultos. 

Sigo creyendo en la bondad de la gente. Quiero que esa bondad, se deje ver. Se haga notar. 
Porque sí. Porque nos lo merecemos. 



Quiero que cuando veas esas luces de Navidad, recuerdes. 

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Last Christmas.

Quizás la fotografía es la culpable de todo. Esa manía mía de llevar una cámara a todos lados.. Esa manía del destino de jugarme siempre malas pasadas. Y aquí estoy cuatro años después. Intentando no pensar, no porque sea más o menos sano, sino porque me gustaría que estuvieras ahora. Poder contarte todos esos sueños que tengo, todos los líos en los que me meto, todos los errores que cometo.

Aún no soy capaz de darme cuenta que ciertas se pusieron en mi camino para enseñarme que de todo error se aprende.



viernes, 16 de diciembre de 2016

Ojalá siempre pudiera verla así. Así de feliz, como si fuera la primera vez. Con esa ilusión que le caracteriza cuando algo le importa de verdad. Detallista a más no poder. Cuidando el más mínimo detalle. 

Ojala siempre estuviera así de contenta. Que no existieran esos  malos pensamientos. Que sí, que miles de cosas suyas me podrán sacar de quicio, pero que la quiero a más no poder, es una realidad.


jueves, 15 de diciembre de 2016

Y un día te despiertas y te das cuenta que no te hace falta nadie pero sí que echas en falta. Sales a la calle con el pensamiento  de no querer encontrarte a nadie por las calles que te recuerde a él pero con la intención de encontrártelo a él, porque siempre se te dio mejor disimular que hablar claro.


domingo, 11 de diciembre de 2016

Experiencias

Me gusta la gente clara y sincera. La que da todo por nada a cambio. Y sí. Existen. Lo he comprobado. La que se cruza 400 km por ver a la persona que quiere. La que se conforma con una tímida sonrisa y con eso, se da por satisfecho.

Soy fan de la gente que se tira al ruedo sin miedo, porque se ha venido a no tener miedo, se ha venido a jugar. Y como en todo juego, puedes perder, incluso hasta la dignidad. Pero... Y ¿qué? Que le jodan a la dignidad si hablamos de sentimientos, si hablamos de emociones y sensaciones... 

Supongo que seré la puta loca de siempre, con mis ralladas mentales. La que tiene una serie de principios (¿"muy marcados"?)  y no se da por satisfecha con lo mínimo. Porque nunca fui de querer ganar en todo, siempre pensé que era mejor participar. Pero... ¿Sabes qué? Hay ocasiones en las que te tienes que mojar y apostar. 

Hay ocasiones en las que merece la pena ser valiente, porque lo que puedes ganar es mucho más que lo que puedes perder puestos a jugar. Y si al final pierdes, siempre se puede aprender. No hay errores si son buenos los aprendizajes. Un día estarás arriba pero otro estarás abajo y aunque ahora mismo, pequeño mio, lo veas todo cuesta abajo y en negro, que sepas que el negro combina con todo, incluso con un corazón roto. Pero a eso nos hemos expuesto, a que nos lo rompan. 

Pero ten fe porque todo pasa. TODO. 

Y a esos cobardes, que les den. 
Porque prefieren esconderse donde nadie los puedan ver, prefieren pasar sin hacer ruido pero dejando huella. Y no es un tipo de huella tangible, todo lo contrario. Es un tipo de huella de esas que joden, de esas que suena cualquier canción y los encuentras en el más mínimo detalle. Funambulista. Kodaline... Prefieren pasar y arramblar con todo. Son de esos que se conforman con lo de "podemos ser amigos" sabiendo eso de que "nunca podremos ser amigos porque nos atraemos demasiado".



Tú... fiel lector. Siempre en la sombra... Tú. 



sábado, 10 de diciembre de 2016

Ie. Me bajop.

El mundo me está dando puro asco. Los sentimientos, esos que todo el mundo dice que tiene a la orden den día y lo que están son más escondidos que nunca. Y por sentimientos me refiero al más primario de todos: Amor.

Falsos. Eso es lo que somos. Nos escondemos para que no nos hagan daño. Porque tenemos miedo de cualquier cosa que se le pueda parecer. Pero ¿Eh? Luego lo más valientes.

Ojalá el mundo estallara por exceso de amor, pero no. Somos subnormales, preferimos que estalle del asco que nos da, del miedo que nos hacen sentir, del egoísmo que todos, y digo TODOS, tenemos.

Ojalá fuera verdad el dicho del "amor mueve montañas" porque por lo menos, sabríamos, que todo lo que vivimos, es real.


martes, 6 de diciembre de 2016

Porque siempre sonará en mi cabeza la frase por la que mi película favorita lo es: “Arréglalo. Siempre hay una manera. Si tú crees que ella puede ser el amor de tu vida, arréglalo”.

domingo, 4 de diciembre de 2016

Sácame a bailar y písame la vida bien fuerte.


Las chicas tristes no se atreven a mandar un puto mensaje de texto. Y no por miedo al que dirán, sino por miedo a volver a recibir la misma respuesta una y otra vez.  Por miedo de volver a buscar a esa  persona, a buscar por lugares en los que sabe que no estará pero que se conforma con lo mínimo. Un Puerto de Indias, y que la música haga el resto. Miradas por allí. Por aquí. Movimientos de cintura,y lo que surja. 

Las chicas tristes se maquillan en noches de verbena, se pintan los labios rojo fulana, porque un buen pintalabios sabe disimular hasta la sonrisa más triste. Porque de eso se trata, de intentar disimular y ponernos la mejor sonrisa. 

Te doy lo que queda de mi. Mis noches de infusiones, con mucho azúcar. Buenas películas, o en su defecto un buen rato. Con cosquillas incluidas si quieres. Noches de velas y noches en velas. Te doy todo lo que queda de mi. Te doy hasta los vaivenes de mi cintura, al compás de Tom Odell o James Bay. Te dejo hasta elegir nuestra banda sonora. Pero sabes que en el fondo pondré la canción que más me guste. Aunque, que coño, sabes que al final de un modo u otro me vas a convencer. 





sábado, 3 de diciembre de 2016

MÁS VALIENTES Y MENOS GILIPOLLAS.

La vida nos pone en ocasiones diferentes obstáculos, caprichos del destino que nos acercan a desafíos y precipicios difíciles de controlar. Hace años comprendí que lo que nos hace grandes por encima de todo es el nivel de valentía que tengamos. No hay ningún secreto ni poder de atracción. Aseguran que todo se puede solucionar, sin embargo, nos pasamos media vida arrepintiéndonos de personas y cosas. Por algo será.
Al contrario de lo que muchos piensan o dicen, tengo claro que la mayoría de los errores pasados cuentan con dudoso arreglo. Hay momentos que nunca volverán, otros difícilmente repetibles, y oportunidades que volaron para siempre. Es por eso que los valientes tienen un hueco privilegiado entre los guionistas del destino. Puede que las casualidades existan (yo no lo creo), pero solo los valientes alcanzan la mortalidad de equivocarse. Sin embargo, el miedo a lo efímero nos está volviendo demasiado frágiles, nos gusta engañarnos para no sentirnos culpables. Es curioso, frente a las decisiones importantes siempre queremos más tiempo, cuando en realidad el tiempo es lo único que no tenemos. Dejamos para mañana lo que ya teníamos que estar haciendo desde ayer.
Porque el miedo a enamorarnos nos aleja del verdadero amor, porque el miedo a la vejez nos convierte en jóvenes vacíos, y porque olvidar el pasado y querer aprovechar el presente se confunde frecuentemente con negarnos lo que significa el futuro. Día que dejas pasar sin decir lo que sientes, día que arrojas al saco de arrepentimientos posibles.
Creo que nuestros errores de cálculo cada vez son mayores, posiblemente nos estemos equivocando de ‘fórmula de felicidad’. Nos hemos quedado con lo de “eres único e irrepetible”, y hemos ignorado el “exactamente igual que todos los demás”.
En fin, que a veces nos empeñamos en pensar que el mundo es muy muy muy pequeño. Creemos que nuestro culo es el único que hay que admirar, adorar e idolatrar. A veces pasamos todo por alto, y otras en cambio no perdonamos ni una. Pensamos que la empatía es una enfermedad y que tener orgullo es sinónimo de poseer dignidad.Cuando mentimos pensamos que engañamos, y cuando nos engañamos no reconocemos que nos estamos mintiendo. Pues sí, en ocasiones parecemos gilipollas, y otras veces en cambio, lo somos.


http://www.nifaltaquemeimporta.com/2016/11/29/mas-valientes-y-menos-gilipollas/

viernes, 2 de diciembre de 2016

Because i'm happy

¿Sabes qué? Me siento feliz. 

Es verdad. Sé que siempre me estoy quejando. Que siempre tengo algo que contar. Pero es que me miro al espejo y me siento a gusto conmigo misma. Me siento plena. Siento que estoy donde quiero estar aunque aún queda mucho camino por recorrer. 


jueves, 1 de diciembre de 2016

Cuanto más me centro en mi, mejor me salen las cosas. 
Lo tengo comprobado. No necesito a nadie que no me necesite, ni siquiera a alguien que no crea en mi. No me hacen falta palabras bonitas para saber lo que valgo. No me hacen falta palabras de ánimo porque sé perfectamente que yo puedo. Que sola, puedo.

Pensar que no podía, y superarme a mi misma y con creces. 
Eso es lo más bonito de todo. 

Bendito 1 de diciembre de 2016