domingo, 30 de octubre de 2016

Cortázar

Por supuesto que nos encontraremos mágicamente en los sitios más extraños.

sábado, 29 de octubre de 2016

Ni aún poniéndote en mi piel, sabrías admirarte tanto como yo lo hago. Nunca sabrías mirarte con los ojos con los que yo te veo. Nunca sabrás que aunque me enfades mil veces, el amor que siento por ti es infinito. Nunca sabrás el dolor que me causas con cosas que para ti son tonterías.

Y todo porque la excusa es que eres así, que no hay más, que no hay letra pequeña. Eres el mejor, de eso no tengo duda, pero ojalá, a veces, y sólo a veces, abrieras más la mente. Sólo así comprenderías que no todo tiene que ser blanco y negro. Comprenderías que entre esos dos colores hay infinidad de matices. Comprenderías que la tierra es redonda por algo, y es porque todo lo que sube, baja pero también se puede subir desde abajo.



sábado, 22 de octubre de 2016

YOU

Ojalá un día dejes de buscar mis cosquillas,  porque eso significará que ya las habrás encontrado. Ojalá te sepas poner algún día en mi situación, en mi piel, en mis zapatos, en mis ojos... Sólo así entenderías porque tiemblo cada vez que veo tu nombre reflejado.

Contigo no hay hilo rojo que valga (y que nos una) porque eres tú el que lo corta cuando quiere. Y es por eso por lo que no atinamos. Bueno tú sí, por otro lado y yo, digamos que lo intento pero a veces no es tan bueno conocer a otro y más vale quedarse con el viejo conocido.

Ha llegado un punto en el cual sé que me voy a volver a decepcionar, y la pregunta no es cómo ni por qué, sino cuándo será esta vez, pero a cabezona ya sabemos que no me gana nadie. Y me estamparé mil veces contra el mismo muro, y tropezaré con esa misma piedra, a la cual ya le tengo un cariño inmenso.

Pero la vida es para eso ¿No? Para caer y levantarse, fallar e intentarlo.


lunes, 17 de octubre de 2016

TEJETINTAS

Dicen que dicen que en estos tiempos modernos tu valía se mide en función de los idiomas que dominas.
Dicen que si usas esa marca de tampones no habrá dolor de ovarios que te frene, y que corretear por la playa será lo que más te apetezca en el primero de esos días.
Dicen que a sacrificada no te gana nadie. Que eres tozuda e impredecible al mismo tiempo, y que de eso la única culpa la tienen tus hormonas (“y al menos en nuestro caso tiene una explicación”, piensas tú).
Te contaron que si llevas tacones eres más femenina, que si enseñas la tripa (siempre que sea plana-tirando-a-cóncava) eres más sexi, y que llevar gafas es de ser intelectual. Y tú que te creías que era de ser miope.
Cuenta la leyenda que, por mucho que le sonrías a tu compañera de trabajo, sueñas en silencio con arrancarle los ojos. Y viceversa. Que detrás de cada “no” hay un “sí”. Y viceversa también.
Hay quien piensa que a ti, tan dulce y delicada fémina, decir tacos no te queda bien.
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Pero no.
No, no, no.
Con pancartas de colores, con bombillas fluorescentes, con pompones y altavoz. NO.
Tú no eres esa enclenque paliducha de los anuncios. Eres la enclenque paliducha o la gordita sonrosada que saca 20 euros del cajero mientras piensa en qué va a hacerse de comer, mientras piensa en el trabajo, mientras piensa en ese chico-chica-lo que sea. Eres esa a la que a veces no le apetece depilarse, pero que cree que el mundo eclosionará si no lo hace.
No. A ti los tampones no te sirven de analgésico. Y los analgésicos tampoco mucho. Porque esto es así: no se ha inventado pastilla ni remedio casero que te haga tener ganas de correr en tanga por el borde de la piscina cuando te ha bajado la regla. De lo que tú tienes ganas realmente cuando los calambres te acribillan el bajo vientre es de practicar la castración química al que se atreva a insinuar que detrás de tu mala leche se esconde tu menstruación. Porque sí, las hormonas te perturban, y otras veces lo hace el “él” de turno desquedando contigo en el último momento o considerando que un emoticono es una buena respuesta a una parrafada. AY.
Tú eres esa, la que se nubla y se despeja en un segundo. La que si no hace sol, se lo inventa. La que habla por los codos cuando está nerviosa y la que nunca sabe qué decir cuando hay que decir cosas.
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Eres la que se enamoró tanto que se sorprendió combinando apellidos y poniéndole cara a un bebé imaginario. La que desdibujó con lágrimas rastros ajenos. La que dejó sus labios marcados en rojo en la copa de algún bar en lugar de en su almohada vacía.
Eres la que quiso pegarle y, en cambio, le besó. La que todavía piensa en qué parte de la culpa fue suya. La que abrazó a una persona mientras pensaba en otra. La que se creyó que a la tercera iba la vencida (risas, por favor).
Eres la que se mira al espejo y se ve lo defectuoso en lugar de lo perfecto. Un michelín (o varios), pelo seco, cejas pobres, culo plano. Y sí, tú también te has dado cuenta de que tienes una teta más grande que la otra.
Eres la que cree en Dios o en las canciones de Phoebe Buffay. La que no puede vivir sin su mejor amiga. La que consiguió un final feliz y come perdices junto a un príncipe azul o una rana verde.
Eres la del running, la (asquerosa) levadura de cerveza, las plantillas de silicona para los tacones o el eye-liner verde. Eres la del botiquín en el bolso, o la mejor almohada para tu perro (¡o gato!), o la que en su perfil cuelga vídeos de Izal pero por las noches lo da todo coreando aquello del arroz con habichuelas. Que sí, que sé que tú también te la sabes.
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Eres la de la manicura hortera, tan hortera que te encanta. La de las extensiones y el leopardo. La que se arrepiente de aquel tatuaje, y de aquella historia, más. La del chándal o la de las lentejuelas. La del chaleco de flecos o las Converse. La que no se maquilla ni en las bodas o la que no sabría vivir sin Rimmel. La que lee a Neruda o la que sólo lee los créditos de Hombres, Mujeres y Viceversa.
Eres la que te da la gana ser.
Eres importante. Eres bella. Eres grande.
No eres juzgable.
Eres perfecta.

https://tejetintas.com/2015/09/23/eres/

jueves, 13 de octubre de 2016

No voy a dejar que me pisoteen. No voy a sentirme inferior simplemente porque tú establezcas un criterio para ello y que yo no lo cumpla. No voy a dar vueltas alrededor de un mismo problema. Cosa que yo no veo el problema, sino tú. No tengo por qué ¿Entiendes? He pasado por cosas peores y tú no vas a ser un problema aún mayor. Tengo muy claro lo que quiero, por una vez en mi vida.

Cada día me siento más orgullosa de lo que me estoy convirtiendo, de mis logros, de superar barreras, de superar miedos, de superar ansiedad... PROBLEMA TUYO CARI.

miércoles, 12 de octubre de 2016

Cuando vas a 160km/h y de pronto te das una hostia inesperada y monumental, de la cual sigues sobreviviendo y no sabes si es mejor no haber corrido, o haber muerto en el intento.

Que triste es cuando esperas algo, ya no que sea demasiado de una persona, sino cuando esperas algo, aunque sea mínimo y lo único que encuentras son decepciones o desilusiones, llámalo como más rabia te de.

Amor al natural

Agradezco por las cosas bonitas que tengo, por las oportunidades que me dan, por las veces que puedo volver a empezar, por los recuerdos, a veces amargos, a veces tristes, pero por el hecho de poder volver a recordarlos. Agradezco por todas las veces que me he caído y que he sabido levantarme, ya sea por mi sola o gracias a esos seres infinitos que me llenan. Agradezco por saber pasar página, o quizás por dar ese paso, y sentirme orgullosa de ello. Porque tal como dice Izal, esos pasos me alejarán de tu guerra, esa a la que no quiero volver, pero ni contigo ni con otro.

Agradezco todos los días por los aprendizajes que he ido adquiriendo, por saber quedarme con los pequeños detalles, esas sonrisas y esas miradas de complicidad. Esa mirada llorosa de ojos azules con mil años de experiencia pero pocos de esperanza. Agradezco porque tengo todo, y aunque a veces quiera más y más, soy feliz así. Tal cual. Sin azúcares añadidos. 



Si la cosa va de superar miedos, adelante.

martes, 11 de octubre de 2016

Maybe

Siempre dije que más vale malo conocido que bueno por conocer. Quizás porque estaba ya demasiado cansada de conocer ese lado oscuro y necesitaba ver aunque fuera un poco luz. No sé si hubiera preferido no dar el paso y no volver a estar así, con las mariposas luchando por salir a través de mis poros.  Y yo mientras, pensando en: “lo que tenga que ser será” para evitar pensar.  Quizás es tal la falta de cariño que con poco que me den, entrego ya todo de mí. Quizás me hago ilusiones demasiado rápido. Quizás el problema sí que soy yo y es que conmigo rompieron el molde. O quizás no estaba hecho a mi medida. Y en verdad todo se resume a miedo. Miedo por volver a sentirme igual de vulnerable. 



lunes, 3 de octubre de 2016

Feel again.

Ojalá hubiera dado antes el portazo definitivo. Porque sí, pienso, por primera vez que es el definitivo. Ojalá hubiera eliminado antes a esas personas que lo único que me aportaban eran malos pensamientos. Personas que restaban en lugar de sumar.