sábado, 27 de agosto de 2016

"Y volvió, no sé si para joderme más o para saber si aún lo quiero."

viernes, 26 de agosto de 2016

Me tienes cansada.

Te encanta mover el avispero. Ver si todavía hay vida dentro. Jugando siempre con fuego. Siempre evitando quemarte, egoísta hasta para eso. Pensando que dedo mover para que te duela lo menos posible. Tapando heridas con tiritas, una encima de otra. Sin intentar sanar. Sabiendo que cuando se te caiga una tirita, la herida seguirá ahí, bien abierta. Para seguir en ese círculo vicioso. El de mirar de izquierda a derecha y arrasar con todo lo que se ponga en medio, sin importar qué, sin importar quién. 

Y ahí estoy yo, al otro lado, mirando desde lejos, sintiendo desde muy cerca. Empiezo a ser consciente, de nuevo, de toda esta verdad. O mentira. Nunca se sabe. Empiezo a ser consciente de que hay más horizonte, que mañana volverá a salir el sol, y que sí, seguiré igual de perdida, pero con un pequeño matiz diferente; con ganas de cambiar. Paso a paso. Y poco a poco.

Que venga lo que tenga que venir, y que se vaya lo que sólo estorba. Y oye, que si duele es porque estamos vivos. Y duele, sí, pero también es verdad que estoy más viva que nunca.  


miércoles, 24 de agosto de 2016

A sky full of stars.

"Yo sé que ante la duda hay que arriesgarse" suena en la radio. Y yo solamente me dedico a mirar esa constelación, que no sé como se llama pero me acuerdo perfectamente. Al igual que de ti. Quizás donde estés, llegues a verla. Quizás no. Pero pienso que eso es lo de menos, me basta con saber que a ti también te cubre este cielo azul. Oscuro.

¿Sabes? No creo en pedir deseos a la hora de soplar las velas. Lo tengo todo, no necesito nada, ni a ti. Pero parece que una parte de mi sigue anclada a ese ayer. A esas promesas que nunca llegaron a cumplirse y que una chica se creyó.

A veces no hay que arriesgar demasiado. A veces basta con abrir los ojos y ver que el tiempo pasa por ti y que por mi, también debería.


martes, 23 de agosto de 2016

Ya está. Ya ha llegado.

Confío y espero que así sea. Que este ha sido el principio del fin. Porque ya no quedan ganas. Ni tuyas, ni mías. Obvio. 

Espero que los pasos que doy, sean los suficientes para alejarme de tu guerra. Espero que haya suficiente distancia, y no física. 

Eso no quita que no vaya a seguir estando. 

Sin ella no habrías emprendido el camino.

Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.
Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.
Ten siempre a Itaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Itaca te enriquezca.
Itaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.
Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Itacas.

lunes, 22 de agosto de 2016

Ainss.

Hola ¿Qué tal? ¿Cómo te va todo? ¿Eres feliz? Yo no puedo quejarme, siempre se puede mejorar. Pero bueno. ¿Sabes qué? Aún me sigo acordando de ti. Y me pregunto mil veces al día si tú también lo harás. Si cuando escuches "Soul sister" te saldrá esa pequeña sonrisa y tendrás esas ganas de hablarme para decirme que ha sonado en la radio.

Cada vez te tengo más presente, aunque siempre hable en pretérito imperfecto. Hay veces que pienso que lo que me decían mis amigas de ti, era verdad, porque sino no logro entender este cambio.

Y me dicen que no tienes que darme el día, porque es mi día, pero es inevitable. Aún recuerdo cuando me llamaste, diciendo que habías tenido un accidente y que bajara corriendo. Me entraron ganas de matarte al verte entero, pero a la vez me tranquilizó. Siempre fuiste el que mas me conociste, la persona que sabía como iba a reaccionar en todo momento. Sabías mis gustos, de ahí el CD que me regalaste, y que tan rallado tengo.

He decidido dejar aquí todos mis pensamientos sobre ti, en el cajón de los olvidos ¿La razón? Estoy ya cansada. Incluso me planteo no volver más.


domingo, 21 de agosto de 2016

JB.

El problema es que espero demasiado. Espero demasiado sólo porque yo daría más. Y no, las cosas no son así. No son iguales para todo el mundo. A día de hoy, me falta gente que antes sólo nos faltaba compartir sangre y ahora mismo sólo vivimos en el mismo planeta. Sólo, porque no tenemos nada más en común. Y me da pena. Me da pena que todas esos días quedarán en el olvido sólo porque alguien así lo decidiera. Porque ni tú ni yo queríamos, aunque bueno... tú no sé.




Y llegas tú... con todo lo que significas tú.




sábado, 20 de agosto de 2016

2.0. Amarillo y lila.

(Lo mejor está por llegar)

No siempre salen las cosas como una piensa. Esperar está de más. No podemos esperar a que una persona cambie, a que todo nos venga a nuestros pies. Hay que luchar por lo que uno cree, pero por lo que uno cree que tiene futuro. No vale la pena luchar por causas pérdidas.

Y es verdad, hace tiempo que no espero nada de nadie, aunque siempre te queda esa pequeña ilusión. O esperanza más bien. Ilusión por ver si al final te llega ese whatsapp, o si por el contrario, la única luz que vas a ver parpadear es la de la batería en rojo.

Ilusión... já.
Ilusión tengo, lo que perdí es la esperanza.




Click.

Quiero fotografiar esa sensación en la que sientes que no te puedes reír más, cuando la música hiela tu piel, cuando las miradas de complicidad chocan, ese dolor que sientes al ver algo que ya dejó de ser tuyo, esa sensación de impotencia ante una injusticia, ese pequeño infarto que te da cuando alguien que tú quieres, te manda un whatsapp. 

Quiero que esas fotografías hagan sentir algo, quiero que ese arte importe para alguien. Aunque sólo sea para mi. Quiero ser la mejor en eso. En observar. Y en saber captar, obvio. Quiero contar historias a través de mis ojos. Sin necesidad de hablar. 

Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. 


Y lo voy a conseguir. 



viernes, 19 de agosto de 2016

Amarillo-lila.

Me dijeron que pidiera un deseo, y fugazmente, se me pasó pedirte a ti. Que todo fluyera, que me valorarás. Pero no. No tengo que desear eso, porque no te necesito y sin embargo ¿Sabes que pedí? Que pudiera sentirme tan feliz siempre, como lo estaba haciendo en ese momento. 

Sí, es un poco cursi, pero nada se compara a cuando siento que me tienen ese aprecio, que saben lo que me gusta, que a pesar de no ser mi cumpleaños, siempre sepan hacerme especial. Quizás soy tonta y bohemia por emocionarme por estas cosas, pero es que de verdad, necesito decirlas, que alguien las lea. Aunque no la leas nadie, me da igual, pero necesito externalizarlo. Y como dije un día, sacar mi alma a ventilar. 

Que bonito sería si siempre nos sintiéramos así ¿No?




Un cambio por favor.

Siento unas ganas terribles de escribir y no sé sobre qué. Bueno en realidad si lo sé, y no es aquí precisamente. 

Pero me ahogo, me ahogo aquí. En estas cuatro paredes, y con cuatro no me refiero a mi habitación. 

Necesito un cambio. Radical. Y no me refiero a cambio de look. Necesito que cada brisa mañanera me llene los pulmones. Me dé los buenos días. Me diga que yo puedo, que sólo depende de mi. 

Y como ya dije, yo toco fondo para darme impulso. 


jueves, 18 de agosto de 2016

¡Qué no me falten!

Hay personas mágicas. Personas que te cambian los días. Personas, que a pesar de la distancia, están ahí. 

Y que afortunada soy, que yo tengo a las mejores. 
Bendita equivocación. Bendita pedagogía. Bendito destino. Bendita mi suerte.


miércoles, 17 de agosto de 2016

El truco está en darse cuenta.

Hay veces que no somos consciente de todo los que nos rodea. Esta realidad que nos atraviesa todos los días. Y de las que apenas somos participes.

Nos centramos en nosotros, como si todo girara alrededor nuestra. Como si fuéramos el centro de todo. Y no.

Soy feliz, porque tengo todo lo que siempre he soñado. No deseo nada más porque a decir verdad, mis necesidades básicas están cubiertas. Claro que me gustaría que mi vida diera un giro, pero sé que para que eso ocurra tengo que ceder yo. Poner de mi parte. Poner actitud.

Hace tiempo que me prometo cosas a mi misma. Para no decaer. Para no flojear. Como esa vez que me prometí que no iba a estar mal porque quizás alguien iba a necesitar mi ayuda y mi constancia.Y eso hice. Y aunque hagan ya 6 años de aquella "filosofía", mi filosofía, la tengo muy clara a día de hoy.

A días de cumplir mis 24 veranos, reconozco mis errores, reconozco todo el daño que he hecho, reconozco que no siempre fui la mejor. Pero también reconozco que he aprendido  de ello, que voy evolucionando, que no me quedo estancada. No soy la misma chica de ayer. Aquella que estaba cegada por alguien que no le convenía, como siempre me ha pasado, pero sé que encontraré a alguien mejor. Que las cosas pasan tarde o temprano.

Así que ponle actitud a la vida.
Pon de tu parte.
Esto no acaba aquí.
Es sólo el principio.


Yo lo veo en tecnicolor

Solo necesito un empujón, 
una palabra que devuelva la emoción. 
Pero tu no das por mi ni un duro, 
sigo siendo la segunda opción. 



Me gusta hacer las cosas de corazón, porque pienso que es así como están bien hechas. Me gusta hacerlas con ilusión, porque es como quedan más bonitas. Me gusta ser detallista porque pienso que es así como dejas huella. 

Me gusta hacer las cosas con amor, con humildad. 
Por lo que me gusta recibir lo mismo. No pido más. No quiero que me traten de tonta, como la que no se entera de nada. Porque a decir verdad, soy muy observadora. Me doy cuenta de todo. Me doy cuenta cuando hay miradas de complicidad, y más aún cuando no las hay. Me doy cuenta cuando la gente es egoísta y sólo piensa en sí misma. 




Que no quiera decirte nada, es otra cosa. Pero que dar cuenta, me doy. 

martes, 16 de agosto de 2016

Not today

¿Y si nos dedicáramos más a sentir? ¿Y si nos dedicáramos a no pensar tanto? A dejar que todo fluya. A aprovechar más los días, los minutos, los segundos...

Sé que soy la primera que tiene que aplicarse el cuento, pero hay veces que me supera todo por el simple hecho de tener miedo.

Me aterra sentirme sola, querer y no poder. Me aterra coger un tren y que no haga el mismo recorrido de siempre. Me aterran los nuevos cambios y a la vez me da miedo quedarme inmóvil. Me da miedo no ser suficiente. Suficiente responsable. Suficiente buena en lo mío. En la fotografía, en la pedagogía.

Y sin embargo, hay veces que me da miedo ser demasiado egoísta. Por pensar en mí. En las consecuencias de todo.  Pensar que un día se puedan cansar de mí, que no sepan pillarme el truco. Y quedarme como siempre me quedo. Reconstruyéndome poco a poco. Como siempre hago.

Que no soy tan difícil joder. Que yo también tengo mis buenos ratos. Vivo en horas oscuras pero también se apreciar esas luces del día a día.

No voy a ser siempre ese calendario con patas.


¿Y si un día dejo todo atrás? ¿Y si un día me dedico a no pensar? A ser menos racional. 

Ya importan menos las penas.

Hace tiempo que no corro por llegar la primera, me conformo con saber llegar. 
He aprendido a dejar el tiempo pasar, que lo que tenga que pasar, pasará. No tengo que resolver ahora mismo toda mi vida. No tengo que tomar decisiones sin pensar, aunque a veces hay que vivir de impulsos, sin pensar en el que pasará. Muchas veces me equivocaré, lo sé. Pero otras tantas, acertaré. 

Y lo mejor, es que sé que haga lo que haga, voy a tener a la misma gente de siempre. A los que de verdad importan. Los que un día estaban, y los que seguirán estando. 

Poco puedo decir de aquellos que prefieren alejarse del camino a verme crecer. Más puedo decir de mi, que cuando ellos quieran volver, yo seguiré estando.


A veces una gana una vez después de perder. 




sábado, 13 de agosto de 2016


Hold on to the night 
Hold on to the memories 
If only I could give you more 

jueves, 11 de agosto de 2016

Necesititis o terribilitis.


I dream about you


Las cosas cambian. Terminan. Acaban.
Pero también empiezan muchas otras. Muchos otros ciclos. Muchas nuevas etapas. Y aunque siga siendo una "ilusa delusa"  me doy cuenta de que he madurado. De que he cambiado. Está claro que deseo muchas cosas pero a decir verdad, necesito muy pocas. 

Necesito un abrazo sincero, y un silencio que no sea incomodo. Miradas de complicidad. Y sé que un día las tuve. Sé que no he visto lágrimas más sinceras que la de aquellos ojos azules al despedirnos. Ni aquella alegría de aquellos ojos verdes al verme llegar. Ni aquella sonrisa tímida que intenta esconderse. 

He conocido tanta gente bonita, que lo único que puedo hacer ahora es echar de menos esa sensación de sentirme tan querida. Aquella sensación de aprender día tras día, de ser una esponja. 

Y prefiero quedarme con ese arte de echar de menos, que con otro que lleve consigo melancolía. 


martes, 9 de agosto de 2016

El arte de no amargarse la vida.

A veces recurro a manuales de autoayuda, no por necesidad, sino por curiosidad. La verdad es que me atrae el poder de la mente, y durante algún tiempo no descartaba la posibilidad de dedicarme a ello.

Muchas veces nos ahogamos en pequeños vasos de agua, (y ojo, que yo la primera) pero si que es cierto que una tiene que abrirse al mundo, o mejor dicho, a la realidad del mundo. No somos el centro de todo, ni de nada. En realidad, somos pequeñas partículas de células que viven y se rigen por intereses, más o menos puros (depende de la persona). Y por eso digo que hay que abrirse a la realidad del mundo, no todo lo que nos pasa a nosotros es lo peor del mundo. Tenemos que compararnos par ver que hay gente que lo pasa peor. Que tiene peores situaciones y que a pesar de todo, es feliz. Porque el poder de ser felices, está en nosotros. Nosotros decidimos que camino tomar y es bueno. Más de una vez me he visto apurada porque no estaba lista para tomar decisiones. No estaba preparada por la sencilla razón de que tenía miedo. Me asustaba elegir mal. Y es justo. 

Tenemos que aprender a elegir, a saber que nos corresponde y que no. Que la gente no la podemos moldear a nuestro gusto. Cada uno tiene su personalidad, y en realidad, eso es lo bonito. La diversidad de personas, de caracteres. Y ahí está nuestra elección, saber convivir con cada virtud y cada defecto de la otra persona, siempre pensando en uno mismo sin llegar a ser un egocéntrico.

Yo elijo eso. Mi propio camino. Lo quise compartir a veces, pero me pedían que cambiara por el simple hecho de gustar más, y no. Si puedo elegir, elijo ser yo misma. Con mis defectos y mis complejos. 


domingo, 7 de agosto de 2016

La parábola del tonto

Acción-reacción.

Save you

Elijo quedarme con quien de verdad importa. Elijo quedarme con aquellos que siempre están. Con los que se van y vuelven, con los que tienen la puerta abierta y eligen quedarse también. Elijo quedarme con aquella gente que no es tóxica, con aquellos a los que quiero de verdad. Con los que sé que puedo contar. Con lo que se acercan a casa y me traen helados para dos, para superar penas, aunque en realidad, sólo superamos risas, dejando así las otras olvidadas. 

Hay días que me dicen que soy una ciega sentimentalmente, y digo que sí, lo confirmo. Si es verdad, se asume. Pero también soy consciente de toda la gente que tengo alrededor y que me quiere tal y como soy, la que no espera que cambie. La que sabe aceptarme en mis días cruzados y la que se muere por conocerme con una copa de más. 

Ojala siempre tuviera presente a esta gente, ojalá nunca se fueran, ojalá siempre conmigo.






viernes, 5 de agosto de 2016

Porque es verdad, si vuelves, es porque siempre te acabas yendo.

"Contigo he aprendido que con la puerta abierta, nadie se va"

Pero tampoco se queda. Quizás porque nunca hubo nadie. Quizás porque la culpa era mía, y que casualidad, siempre es mía, siempre soy yo la mala.

A día de hoy por fin entiendo, que nunca serás mío, al igual que nunca lo fuiste. Y a decir verdad, no quiero que seas mi posesión más preciada, porque no me quiero enfrentar a sentimientos que nunca he experimentado en gran magnitud. 

He entendido que nuestros caminos se cruzaron por error, que la serie de casualidades que pasaron para que nos encontráramos, se confundieron. Que no eran para nosotros. Simplemente estábamos en aquel momento y en aquel lugar. Y no tuvimos otra cosa mejor que hacer, que mirarnos a los ojos. Y aún recuerdo aquel momento. Tu ropa. Tu sonrisa. Mi nerviosismo. Y mis ganas de querer ser más guapa. Más alta. Vestir mejor. En definitiva: gustarte de verdad.

Ojalá algún día seas consciente de todo, como yo lo soy (aunque a veces haga caso omiso). 
Ojalá algún día te vayas para no volver. Porque no quiero que vuelvas más. Que si te quedas, sea de verdad, para siempre. Y si te vas, que sea un hecho, donde no pueda verte más. Donde no tenga noticias tuyas, ni buenas, ni malas. Simplemente dejar de existir. Porque no puedo más. No puedo con estas idas y venidas. Porque es verdad, si vuelves, es porque siempre te acabas yendo.





jueves, 4 de agosto de 2016

Sólo imaginalo


Imagina que un día ya no estoy. Que me he cansado de esperarte. Que me ves en brazos de otro. Que me ves sonreir, y no es por ti. 

¿Qué pasaría?

You might think you found the one
Until your heart gets ripped and torn
Yeah I used to feel bad, 
I used to feel like that, still feel a bit like that.



Soy de las que piensa que todo pasa por algo, de las que tiene que ver el lado bueno de la parte negativa, de las que dicen que si no es ahora, será después, y no es que sea especialmente optimista, pero intento seguir avanzando, por mucho que cueste. Porque yo eso de tocar lo fondo, lo uso para darme impulso. 

martes, 2 de agosto de 2016

No pido tanto, idiota.

Hay veces que me dan ganas de externalizar mis pensamientos, pero es que no sé como darles forma. No sé como hacer para que no duelan, porque hasta para eso me considero buena persona. 

Intento sacar mi alma a ventilar, pero una ya no tiene intimidad. ¿Sabéis? Estoy tranquila con mi conciencia, porque no sólo me acuerdo de Santa Bárbara cuando truena, que yo me acuerdo el resto del año.Y es que hay momentos, canciones y personas.... que siempre te recordarán a algo.

No voy a estar sólo para las malas, también quiero estar para las buenas, y en las mejores. Quiero que cuentes conmigo para todo, aunque sea para contar ovejas y así ayudarte a dormir. Y aún la egoísta soy yo, por pedir demasiado (parece).

Si quiero algo, lo quiero ya. No pienso en ello para un futuro. Intento guiarme por el presente, porque no sé si lo sabes pero intento evitar la ansiedad, no somos buenas amigas. Pero ya está. Es lo que hay. Y no, no es que esté todo hablado, pero si la gente no se interesa por eso ¿Por qué lo voy a hacer yo? 

Yo también soy persona, yo también sé elegir. 


Y sé donde no tengo que volver... 
pero tampoco me pongas a prueba porque soy capaz de soportarte toda la vida. 

Te cambio un sí por ese ya no puedo.

Necesitas decirle que no a los miedos, puedo enseñarte lo que yo prefiero. Una gotitas, ahí, de amor del bueno, no te preocupes, besaré primero. 

Aunque me canse y vengan miles de días grises, y mis palabras quieran rendirse, ante la lluvia en el cristal. Me suena grande, los imposibles también existen.


¿No podíamos ser agua?

De astronautas va la cosa.

"Siempre habrá niños tontos que prefieren destruir una flor a verla crecer." 

No te equivoques conmigo, que yo también sé irme y no regresar, con la diferencia de que yo si me voy, me voy, no mareo. Una se cansa de que la tomen por tonta, de la que no se entera de nada, la que siempre va a estar ahí. Já. ¿Sabes qué? Las cosas caen por su propio peso. 

1,2.3, fácil. 

lunes, 1 de agosto de 2016

dando tumbos por Madrid

No elijo el momento en el que acordarme de ti. Ni elegí que esto acabará así. Te echo de menos, no te imaginas cuanto.

Ni te imaginas las ganas que tengo de contarte todo, las ganas que tengo de incluso "fumarme" la distancia por ti. Ya sabemos que a mi me vienen muchas cosas grandes, pero lo nuestro estaba hecho a medida. Sólo nosotros lo entendíamos, nadie más, ni falta que hacía.

Quien sabe si te acordarás de mi, o tendrás suficiente por aquellas tierras. Esas que te ponen todos esos impedimentos para volver a recordar. Lo peor de todo, es que aquí estoy yo, echándote de menos mientras tú me echas de más. Y lo peor, no es sólo eso, sino que cuando vuelvas, yo seguiré teniendo los brazos abiertos. Porque sí, porque como tú me decías, soy así de tonta.

Y espero que después de todo este suplicio, te quieran. No digo que te quieran mucho, sino que te quieran bien. Que sepan tratarte como deben, y que te calmen los humos que te dan. Porque si de algo estoy segura, es que tu mala leche sigue ahí, al pie del cañón, como estabas tú en tiempos anteriores.

En fin.
Serafin.


Y no sabes lo que has sido 

Porque nunca es suficiente 
Demasiado desafío 
Yo no puedo ser tan fuerte



Otra oportunidad.

Te escribo tanto porque no me despedí


Ese momento en el que todo lo que hagas es insignificante, simplemente porque no eres demasiado. Demasiado buena, demasiado responsable, demasiado centrada... Llega un punto que cansa que sólo vean lo malo que haces, o en este caso, lo que dejas de hacer.

Y así con todo en la vida.
Lo único que me queda es asentir y dar la razón como a los tontos.