jueves, 30 de junio de 2016

Nunca encontrarás un desastre como yo.

Perdón, no te esperaba. Perdón por pillarme con estas pintas. Últimamente ya no me arreglo. No tengo nada que mostrar a los demás. Quien me quiera, que lo haga así. Prefiero enseñar mis defectos, a maquillarlos. Así, si echas a correr, que sea de primeras y no me dejes con la miel en los labios.

Verás, no te voy a mentir, eso no va a conmigo. Es cierto que me maquillo, y me paso horas delante del espejo para ir lo más natural posible y que me sorprendas con un "¡Qué guapa vas!" a lo que yo le quitaré importancia. Sí, soy modesta. Y humilde, a más no poder.  Ha llegado un punto en el que ya no quiero sufrir para lucir, prefiero tacones bajitos y que mi personalidad haga el resto. En cuanto a los escotes... los prefiero por detrás, y que al verlos, te imagines cuantos besos me caben en la espalda. Si lo piensas, es bonito ¿Eh? Pienso que una espalda bonita es mucho más sexy que los escotes tradicionales, aunque a ti, seguro que te va más el escote tradicional. Pero para gustos, los colores.

En cuanto a mi forma de ser, tengo mil defectos ¿Sabes? Quizás por eso ninguno se ha atrevido a quedarse, porque a decir verdad, soy demasiado complicada. Complicada y compleja. Puedo tener un corazón enorme, y una empatía bestial, la cual a veces, más que una virtud es un defecto. Todo en exceso es malo.


Te aviso que soy de impulsos, si algo no es como yo quiero, te lo voy a hacer saber, pero siempre desde el respeto. Y te hago saber desde ya, que soy llorica, no quiero agobiarte. Pero lloro por todo, es una forma de externalizar mi alma. Hay veces que tengo que disimular mientras veo las noticias porque me emociono. Algo que para la sociedad es ya una costumbre, a mi todavía me cuesta.

Me emociono con cada muerte y cada mala noticia, aunque no conozca a la persona. Aunque no me inspire, pero me pongo en la situación de las familias, de su pareja. Y puff... Qué ganas de torturarme a mi misma ¿Eh? Pero bueno esto queda en secreto entre tú y yo.

Y patosa. Lo soy y mucho. Soy capaz de lavarme los pies en la playa y salir descalza. porque sí. Porque se me olvida que tengo en las manos las chanclas de playa, y claro, luego queda como anécdota.

Soy capaz de ponerme a gritar en un autobús diciendo que se ha enganchado mi mochila para que el conductor se espere. Y cuando bebo y los cubitos me sientan mal, lo vas a saber enseguida. Mis ojos brillan demasiado, y pierdo la vista, además de tener una sonrisa perversa.

Soy capaz de caerme una vez que me quito los tacones, y no me hago sangre, pero moratones a montones. Igual que los que me hago en spining al bajarme de la bici. Siempre, pero siempre, me quemo los labios, incluso me gustan. Son más sensuales. Ya los verás (Si te quedas).

Y si quieres que te haga reir, hablemos de escupir. NO SÉ. No sé escupir, de verdad. No quieras que haga una demostración.

Respecto a mis pasiones... Me encanta escuchar música, supongo que a ti también, porque hoy en día ¿Quién no escucha música? A mi, personalmente, me hace evadirme. La necesito en mi vida. Lo malo es cuando compartes canciones con alguien. Puf. Es lo peor ¿Sabes? Cada estrofa, cada acorde...

En fin, voy a seguir con lo mío... Leer. Me encanta aprender cosas nuevas, nuevos pensamientos, nuevas formas de ver la vida, ponerme en los zapatos de otra persona, aunque sólo sea por un momento, y no es porque no me guste como soy, sino por experimentar. Pero mi gran pasión... La fotografía. Pienso que alguien que tiene en común esta pasión conmigo, es una persona generosa, ya que te muestra algo que tú no ves, te cuenta una historia, inventada o no, pero ahí esta. Te hace soñar. En serio, pruébalo.



Y si finalmente decides quedarte (te invito a que lo hagas), con un "¡Buenos días nena!" y algún tarro de Noscilla, me tienes en el bote.


Ya sabes como soy, ahora la decisión es tuya.




Miente tan bien, que te hizo creer que no sabía mentir.

Llega un punto en el que ya no me sorprendo. Por fin he entendido que la vida es así. Que somos así, por naturaleza, o no, y que lo único que me queda es entenderlo. Y si no lo entiendo, vivo con ello. 

Pienso que no puedo caer más bajo, pero es que voy, y lo hago. Y es de eso de lo que de verdad me sorprendo, porque me considero inteligente en ese aspecto y veo que a veces, no puedo ser más tonta. 

Ay Tamarica, a ver cuando entenderás que la gente no es como tú. Que la gente, en general, se mueve por intereses propios, y no ajenos.




"Pero ahora ya es demasiado tarde, por supuesto. Tal vez sea ése el castigo reservado a los duros de corazón: comprenderlo todo cuando ya nada se puede hacer."

miércoles, 29 de junio de 2016

Y ante la violencia, amor.

Se me parte el alma al ver las noticias ¿Cómo puede existir gente así? No me entra en la cabeza que un descerebrado haga tal barbarie. No me entra. 

Está claro que la educación que me han dado a mi, es muy distinta, pero ¿En qué pensáis? Y no sólo hablo de el atentado en Estambul, ni en París, Bélgica...

¿Quién os ha dado permiso para quitarle la vida a otra persona? Perdón, a cientos de personas. 
No me entra en la cabeza que no sepáis valorar las pequeñas cosas, por las que merece la pena vivir, y que aún creyéndoos los mejores, creyendo que lo sabéis todo, cambiéis el destino de una persona, porque os creéis Dioses. 

Y ni tu Dios, ni el mío, dudo que quieran esto. 



Pero jamás agacharé la cabeza y menos por miedo, pues en el suelo sólo hay lágrimas y sangre del que estuvo antes. 


lunes, 27 de junio de 2016

Ella.



Ella, la que a pesar de todo sigue ahí. La que no dice "ya te lo dije" pero basta una sonrisa para que sepa que piensa. La que me enseña los diferentes matices de la vida, dejando los fríos para esos días de invierno. 

La que me baja de las nubes, y la que me sube a la montaña más alta porque hay buenas vistas. 
Generosa a más no poder, todo para lo demás. Se sacrifica de la forma más humilde que hay, pensando siempre en los demás. Se alimenta de esos sentimientos que desprende la gente, siempre de los buenos. 

Y así... así es como me enseña a ser mejor persona, y a dejarme las tonterías cuando tengo que hacerlo. Que sólo hay un futuro y como tal, hay que labrarlo. 

Ella, la que me enseña los pequeños detalles cuando no soy capaz de verlos. Y la que se ríe cuando hay que hacerlo

Con ella no hay distancia que este lejos, desde lejos nos tenemos a segundos.


Sigue buscando.

Aquí, donde siempre he dado rienda suelta a mis pensamientos. Aquí, donde hay gente que se atreve a entrar y a rascar en lo más profundo de mí. Aquí, donde no tengo que sentirme cohibida por nada ni por nadie, aunque en ocasiones me arrepienta de transcribir lo que pienso sin filtro alguno. Historias de aquí, y de allá. Aquí donde dejo mis enfados, con el jefe, con la jefa, con el novio, con la amiga. 



Y yo, que siempre me he dedicado a escuchar. Y tú... que siempre estás buscando mis cosquillas. 

martes, 21 de junio de 2016

Porque todo cuenta. Pero no todo vale.

"Todo cuenta, pero no todo vale. ¿O acaso sería igual un amanecer sin su color anaranjado? Y el café, ¿no seguirá estando caliente a pesar de no poder soplar el vapor antes de beber? Esa canción, ¿no seguirá siendo canción a pesar de no tener esas dos líneas en medio de una estrofa sin importancia? No seguirá siendo el mismo poema de Bécquer ¿pero con distintas rimas? 
¿Por qué nadie le importa  las gotitas apenas visibles cuando chispea? ¿Acaso no mojan también?
Ese minuto de más, que nos quema la tostada, y ese de menos, que sólo la deja casi hecha.  Y el casi, no es hecha.
Porque todo cuenta. Pero no todo vale.
No es lo mismo llegar a la estación un minuto antes, que un minuto después. ¿Por qué? Si sólo es un minuto. Pues porque perderás ese tren.
Verás, las cosas no siempre se definen en tiempo, pero sí en pequeñas diferencias. Sí en pequeños gestos, tan pequeños que nadie les da nunca importancia realmente. Pero sí la tienen. Porque todo cuenta, pero no todo vale. ¿Nunca os habéis fijado? Ese momento justo en el que sacas una pequeña sonrisilla. Y son esas las veces, en las que vale más una sonrisa pequeña que la carcajada más ruidosa.  Los castillos son castillos por cada una de sus piedras, y sin embargo a veces caemos en el error de pensar que una piedra es simplemente eso. Y perdón por si soy de las que piensa que cada piedra es importante. Para mí, la vida no es algo que se mida en grandes cosas, si no en el humillo del café de todas las mañanas, donde si no hay humillo, probablemente quiera decir que no está lo suficientemente caliente.
Conservar cosas de personas que ni si quiera has vuelto a ver, pero ahí están: porque todo cuenta, incluso los recuerdos que a pesar de ser demasiado pasados, fueron bonitos algún día.
Y es ahí, donde está la línea: donde todo cuenta, pero no todo vale.
A nosotros, los exagerados, que sentimos de más, y  vivimos en un constante “hacer de tripas corazón”.
Los que todavía lloramos con aquella canción, o aún nos duele la primera decepción.
Para los que sí es importante cada minúsculo detalle: no esperemos ser entendidos.
Porque no hay quién nos entienda.
Pero tampoco van a hacer por entendernos."

Piedad González 

"Él dejó de escribirle. Ella aprendió a leer a alguien más."

lunes, 20 de junio de 2016

No, no apuesto por otro error.


A veces, uno y uno no siempre son dos. 
Ni tres.


(Siempre seré ese libro que tienes, pero nunca empiezas a leer.)


miércoles, 15 de junio de 2016

Hay veces que de querer tanto, me duele el corazón, y al dolerme, me encojo hasta hacerme pequeñita.

Cuando entenderéis que mi cuerpo es lo suficientemente pequeño para que solo quepa un sentimiento, y yo he elegido ese sentimiento que me encanta. Con el que puedo llorar de felicidad también.

No necesito otro. Lo único que necesito es recibir lo mismo.

Adiós JB.

Y sigues buscándome las cosquillas, aunque hayan pasado meses o quizás años, sigues ahí. Muy dentro de mi. Quizás porque mi amistad por ti era real y la tuya sólo un espejismo.

Es duro ver como yo soy capaz de darlo todo, incluso darle tiempo al tiempo, y tú solo te justificas diciendo: Necesito más.

A ver, ¿Tiempo para qué? ¿Para tenerme ahí de forma intermitente? ¿Para hablarme cuando no hayan moros en la costa? No. He estado así meses, he aguantado por ti, porque te tenía y te sigo teniendo un cariño especial, porque cuando nadie creía en mí, ni siquiera yo, tú lo hacías. Estabas en las malas y en las peores, igual que yo, supongo.

Aunque ahora lo de suponer está de más...
Suponía que ya las aguas se habían calmado y no, vuelves cuando quieres, y sólo para decirme que esto tiene que seguir así. Pues no.

Se acabó. Lo dejo aquí. Precisamente tú me decías que me tenía que hacer de valer, y eso es lo que voy a hacer.

Espero que seas consciente de lo que has hecho, de lo que has perdido,que quizás no era mucho pero si una amistad real.

Y créeme, que a la que más le jode, es a mi.

martes, 14 de junio de 2016

lunes, 13 de junio de 2016

Lo más sencillo es complicarse.


¿Qué quieres que le haga? 
Si cuando me clavas la mirada, se vuelve loco mi pensamiento. 
Nunca lo digo, pero lo siento.


Quiero-Me. Quiero-te.

Abre los ojos, porque sí. El mundo está lleno de gente buena. Gente buena  que comete fallos, pero no dudo que el más cabrón, el que más fallos ha cometido en tiempo record, sea bueno.

Todos tenemos ápices de bondad, en menor o mayor medida. Ápices de amor. Porque a fin de cuentas, es el amor el que mueve montañas, el que traspasa océanos. El que nos hace sonreir,y no, no sufrimos por amor, sino por desamor.

Llamadme ilusa por pensar así, pero lo pienso de verdad. Pienso que el más imbécil, algún día se enamorará, y será feliz, como yo ahora mismo, porque en este momento,no me puedo sentir más querida. No puedo tener mejor sensación. Odio llorar, sea por algo malo o bueno, porque si es por algo bueno, me muero de verguenza, y es algo que no me gusta, destacar.

Pero bueno, soy así de llorica, aunque eso es otra historia.

viernes, 10 de junio de 2016

GA 12X24

El amor tiene límites, lo sabemos. Las derribamos, las volvemos a construir y las volvemos a derribar pero, ¿tiene que ser de esa manera? ¿No podemos aprender? ¿No podemos ser valiente? ¿No podemos creer? Porque quizás eso es todo lo que necesitamos... un poco de valor, un poco de esperanza, un poco de fe. Quizás no haya límites si decidimos no verlos. Tal vez el amor sea ilimitado si somos lo suficientemente valientes para decidir que el amor no tiene límites. Tal vez haya felicidad suficiente para todos.

martes, 7 de junio de 2016

Nunca vas a encontrar un desastre como yo.

Créeme cuando te digo que soy feliz, totalmente feliz. Claro que me acuerdo, de ti, de todo.Pero independientemente de eso, soy feliz. Feliz con lo que hago, feliz con lo que tengo. No echo de menos a nadie, aunque si hablamos de cosas, claro que las echo de menos. 

Pero nadie me quita mi sonrisa al sentirme realizada, al ver los progresos que he hecho, al ver que poco a poco, he podido pasar este año, tan difícil para mi. 

Porque cuando más perdida estaba, es cuando por fin me he encontrado. He disfrutado cada detalle, por pequeño que fuera. Cada sonrisa sincera. Cada abrazo. Cada beso. Lo he disfrutado, ¿Sabes? Cosa que antes no hacía. 
Antes sólo pensaba en lo que podía ser o hacer. 
Y la felicidad es eso. Vivir el aquí y el ahora, porque a fin de cuentas es lo único que nos vale.

¿Para que preocuparte por algo que todavía no está pasando? Vas a sufrir el doble. Ahora y cuando llegue el momento. Así que, relájate. Todo ha salido bien. Y si no sale bien, se aprende de ello. Y se le saluda, que la educación debe notarse. Nunca está de más.

Y ya sabes, sonríe. Porque quien sabe, quizás alguien se enamora de ese gesto. Y ríe. Ríete de todo, bastante condicionados estamos ya como para no dar rienda suelta a nuestras emociones. Y si tienes que llorar, hazlo. Pero hazlo de corazón. Escúchalo, porque es lo único que nos queda. Escucharlo. Al final del camino estará él, y si nos equivocamos, no nos dirá: "Te lo dije", simplemente nos consolará.