domingo, 22 de noviembre de 2015

Nunca he pensado necesitar una alma gemela, pero ahora que la he encontrado no la quiero dejar escapar.

Esa sinceridad que me ayuda a abrir los ojos, esa humildad que me hace bajar de mi perfeccionismo, esa risa y ese humor que te caracteriza que hace que vuelva a tener ganas de ser yo.

Lo necesitaba.