miércoles, 11 de febrero de 2015

M de miércoles.

Me he decidido a hablarte por aquí, porque así las tonterías que pienso jamás las podrás saber. 

Se me hace difícil pensar que yo no soy para ti lo mismo que tú para mi, que a día de hoy no eres todo, ni una milésima parte de lo que un día fue otra persona. Pero tengo miedo. Miedo de no saber que pasará, de que vuelva a sentir que muero día tras día, y que estoy en un agotamiento perpetuo. Miedo de que cuando ya no sepa nada de ti, vuelvas para ilusionarme un día y desaparecer el siguiente. Miedo de verte reflejado en el cristal y ver como giras la cara para evitar encontrarte conmigo. Miedo de que cualquier canción me recuerde a ti. Miedo. Miedo. Miedo. Miedo que tengo que dejar atrás. 

No sé si soy yo, o eres tú. Si somos ambos los que notamos esto o si simplemente soy yo la loca que no para de darle vueltas a la cabeza. No quiero que seas una radio matutina, mi radio matutina. Pero muy a mi pesar, lo estás empezando a ser, y necesito que me digas si darte volumen o apagarte para no escucharte más ¿Qué hago? ¿Bajo el volumen? ¿Lo subo? Pf. Aclárame tú porque sino... 


lunes, 9 de febrero de 2015

Justo cuando crees tener todo organizado, el destino te lanza algo inesperado. Así que tienes que improvisar. Acabas encontrando la felicidad en lugares que jamás te habrías imaginado y te encuentras volviendo a los sitios que más importan. Es curioso eso del destino, siempre acaba hallando la forma de que acabemos justo donde más pertenecemos.
- G.A