martes, 29 de abril de 2014

Déjame, por favor.

Si supuestamente ya te he olvidado, ya no me importas nada ¿Por qué me siento así? Es que me niego a encontrarte cuando gire la esquina, no quiero verte. No quiero saber nada de ti. Quiero que desaparezcas y como tú bien me dijiste: que salgas de mi cabeza. 

Pero no, erre que erre, ahí sigues. Haciéndome sufrir sin saberlo y desde las distancia. Conforme viniste, te fuiste. Sin decir adiós. Esperando y rogando para poder decírtelo yo. No fui fuerte. Igual que no soy fuerte ahora. Y te pienso, y te sigo. Sin tu saberlo, obvio. 

Y nada, así y aquí sigo. Siendo la misma tonta que suspira una y otra vez y sólo dice: ese es tonto. Por no decir que la tonta soy yo. 



miércoles, 23 de abril de 2014

¿Sabes que pasa? Que me desvivo por los demás pero ¿POR MI?¿QUIÉN? Me preocupo de todos y lo único que consigo es no escarmentar. Si pudiera volver atrás o a algún momento en concreto lo haría. Lo haría por volver a disfrutarlo. PORQUE NO SOPORTO ESTA FRUSTACIÓN. Sólo me quereis para que os saque las castañas del fuego. ¿PARA QUÉ MAS? Para contarme vuestros males de cabeza, porque aqui seré la tonta que se los traga. 

sábado, 19 de abril de 2014

Estás dando en mi punto débil pero todavía no lo sabes. Más vale que hagas algo rápido porque dudo que yo lo haga, y lo peor de todo: No lo haré por orgullo. 


miércoles, 2 de abril de 2014

¿Y ahora? ¿Ahora que hago yo? Aquí, a miles de km. A miles de palabras nunca dichas. A miles de minutos perdidos. Ahora no sé que hacer a parte de lamentarme e intentar darte un abrazo que de momento es imposible, y es cuando tú más lo necesitas. Ojalá nunca hubiéramos tomado caminos distintos. Ojalá todo siguiera como antes. 



Ojala nunca hubiéramos crecido.