domingo, 16 de febrero de 2014

Volvamos al país de Peter Pan

Sería una estupidez negar que aquellos días de cielo gris y suaves lloviznas no fueron lo suficiente buenos para mí. Más que eso. Descubrí lo que era la felicidad. Días que no he vuelto a repetir. Y que ansío. Tengo miedo de volver a ir, de ir y que todo aquello que experimenté sólo era gracias a las personas con las que iba y no a aquel lugar. A esas personas las tengo aquí, pero como si no las tuviera. No están ahí para mi. Quizás yo tampoco sé estar para ellas. Pero me mato por estarlo.


lunes, 10 de febrero de 2014

El problema es que ya me hacéis dudar hasta de mi misma. Ese es el problema, que me cuesta creer en mi y tengo miedo de que un día ya no lo pueda hacer más. ¿No sabéis lo que es eso? Es pensar que no eres capaz de nada. Que dependes de los demás para TODO. Miedo de ir sola por la calle y pensar que todo el mundo te mira. Inseguridad frente a los demás. De querer ser políticamente correcta en momentos en los que se debe ser irascible.



10.02.2014

Lo que siento quizás es decepción pero no sé porqué. ¿Estoy decepcionada conmigo misma? ¿Por qué? ¿Por qué no sé elegir mis prioridades? ¿Por qué muchas veces no sé lo que quiero? ¿Por qué no se elegir bien las amistades?

No sé. Es todo tan confuso que sólo tengo ganas de gritar. El hecho de querer preocuparme por todo el mundo pero a la vez anhelo tiempo para mi, anhelo una especie de egoísmo. Ansío, Ansío. Y eso es malo, por lo menos en mí.

No me encuentro ni en mis esquemas. 
Literalmente hablando.



jueves, 6 de febrero de 2014

LLegaremos a tiempo

"Si te abrazan las paredes, desabrocha el corazón, 
no permitas que te anuden la respiración. 
No te quedes aguardando a que pinte la ocasión
que la vida son dos trazos y un borrón" 

No soy perfecta y tengo mis mil defectos, pero lo que no soporto es no estar cuando más me necesitas. Porque tú eres mi pilar y yo quiero ser el tuyo. Cueste lo que cueste. Somos muy distintos pero yo creo que por eso a veces congeniamos tan bien y otras tantas discutimos tan mal. 
Ya nos aceptamos como somos, aunque cada uno haga de tripas corazón y defienda ideas distintas, aunque a veces evitemos contarnos cosas  porque sabemos que le sentarán mal al otro saberlas. Pero quiero saberlas. Quiero saber cuando estás mal, y hablar de ello. Ser parte de tu terapia. Que no estás solo, que aunque no este al lado tuyo sabes que puedes contar conmigo. 
Todavía me acuerdo cuando me hiciste bajar de mi casa corriendo el día de mi cumpleaños y me puse a llorar cuando me diste el disco que ya tan rayado tengo. Son cosas que no se olvidan. 
Al igual que tú y que yo. Que por mucho que pase el tiempo, ahí seguiremos. 

"Si robaran el mapa del país de los sueños, 
siempre queda el camino que te late por dentro.
Si te caes, te levantas, si te arrimas, te espero.
Llegaremos a tiempo..."

No tengas miedo de que el miedo eche un pulso y pueda más
no te rindas, no te sientes a esperar. 



Dices que soy mala, mala pero vuelves

No lloro por ti, lloro por la impotencia de no poder decirte que siento, porque no lo sé. Quizás también lloro por lo exigente que soy conmigo misma, porque sé que no he estado a la altura, pero que me quiero a morir, estate seguro de eso.

Sé que soy buena persona, y que nadie me lo va a poder negar. Que tengo más pensamientos buenos que malos, aunque solo sepa quejarme de los malos. Pero aprecio los pequeños detalles, esos detalles de los que nadie se da cuenta.

Si en estos momentos, siento esto, ¿Por qué me tengo que arrepentir de lo que sienta? Soy sentimental, y eso todo el mundo lo sabe, me pienso demasiado las cosas pero a veces soy de impulsos y puede que haga bien o mal las cosas. Sé rectificar, pero si lo hago no estés machacándome, venga a repetir mis errores, porque créeme que sé cuales son.