viernes, 22 de febrero de 2013

Fuck you a todos por igual.

Me siento un "Birger" total. No puedo expresar mis sentimientos por miedo a hacer daño, o a que me llamen pesada. No quiero caer y sé que no voy a caer, pero no quiero ni verte. 
Me haces daño. Me duele verte. Y me muerdo el labio por no decirte cuatro cosas bien dichas y quedarme a gusto, porque cuando lo hice una vez, me sentí morir por dentro. 
Creo que eso es una prueba de fuego. Y si la superó, cerraré un gran ciclo. No quiero verte, no quiero haberte conocido. Quiero que te vayas y que me dejes en paz, para siempre. Por mi bien. Lo que perdiste una vez porque tú quisiste cerrar los ojos, no pretendas encontrarlo ahora. Aunque sea por diversión o por interés. Adiós. 

sábado, 16 de febrero de 2013

Hoy he querido entender tus pensamientos de antaño. Pero me es imposible. He querido revivir todo en cuanto a nosotros dos, pero era demasiado duro. 

Es difícil entender que se te pasó por la cabeza, y eso que soy mujer y se supone que la complicada aqui tengo que ser yo. 


domingo, 10 de febrero de 2013


Tú eres mi sol y yo soy tú Ícaro, y cuanto más me acerco, más me quemo. Intenté volar, pero llega un punto que no sé si es mejor volver atrás. Me quemo. Me derrites.


viernes, 1 de febrero de 2013

¿Mi carácter? Depende de como lo trates.

¿Y ahora qué? Estoy en un punto de bloqueo total. Vuelves cuando menos falta me haces, o eso pienso yo. Me has hecho recordar en un día, todo aquello que he vivido en meses. Sonrisas bonitas, de esas que no puedes esconder ni delante de tu abuela y poner la excusa de "Es que he acabado examenes". Una Mierda así de GRANDE. Confusiones. Amnesia temporal (y menos mal). Y lo peor. Canciones tristes que inundan mi cara. 

He estado pasándolo mal durante un mes entero por circunstancias soportables, y tú no has estado. Empiezo a saborear lo que es vivir, y de pronto, Zas. Una leche. Y otra. Y no quiero más. 
Y si quiero, quiero que sea contigo. 

Antídoto


Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida sólo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en la vida merece cargar en las espaldas la responsabilidad de otro.
Nos hicieron creer en una fórmula llamada "dos en uno": dos personas pensando igual, actuando igual; que era eso lo que funcionaba.
Nos hicieron creer que los guapos y delgados son más amados.
Nos hicieron creer que sólo hay una fórmula para ser feliz, la misma para todos, y los que escapan de ella están condenados a la marginalidad. No nos contaron que estas fórmulas son equivocadas, frustran a las personas, son alienantes, y que podemos intentar otras alternativas.

John Lennon