domingo, 27 de mayo de 2012

Mucha gente


Hay un mundo extraño
Raro, singular
Gira continuamente
Da mil vueltas no puede parar
Un mundo complejo
Que esconde sus secretos


de donde venimos y luego a donde iremos


Quien pone las normas, quien decide la verdad. Mucha gente, solo somos gente, mucha gente.


Que sonríe y que llora por dentro
que se fue y que hoy echas de menos
gente que te quiere
gente que está sola
gente que te hiere
aunque halla mucha gente
Que esta enferma de imbecilidad
que defiende la desigualdad
que desmiente con lo que promete
gente dominante
gente indiferente

Gente que te quiere. 



lunes, 21 de mayo de 2012

Sería muy fácil decir: "A palabras necias, oídos sordos" Pero ni soy sorda, ni son palabras necias. Son fonemas, que parece que no, pero poco a poco entiendo su significado. Y duele. Querría dar todo de mi, al 100% ... pero no puedo. Todo me supera. A veces es tan fácil sonreír, y dejar todo de lado... pero ésta vez... Es difícil.


sábado, 12 de mayo de 2012

martes, 8 de mayo de 2012

Dame un silbidito

A veces los principios son duros, y aunque nuestro principio no fue blando precisamente creo que eres una de las pocas personas que merecen la pena en esta universidad. Sabes escucharme, sabes ponerme las cosas claras, e intentas llevarme por el camino por el cual debo de ir. De ahí que seas mi conciencia, mi pepito grillo. Seguimos teniendo nuestros roces, pero lo más importante de todo, tenemos nuestros momentos de locura, de risas y de no poder parar.
Sé cuando te pasa algo, cuando estás enfadada. Cuando estás decepcionada. Cuando estás feliz. Cuando te hace falta una tontería de las mías.
Cuando vamos a la biblioteca y tú quieres estudiar, estudiamos. Cuando yo quiero estudiar, y tú no. NO ESTUDIA NI DIOS. Sí, muy a lo choni. Pero así es, y la verdad, es que me quedo con esos momentos de aburrimiento en los que no sabes ni de que hablar. Alabama, caídas o una forma sutil de coger el móvil. Quién sabe, solo sé que quiero que sigas ahí :)


viernes, 4 de mayo de 2012

Se acabaron los "nada más". Esas risas de parte mañana. Esos agobios compartidos. Se acabaron, y ya hace mucho. De vez en cuando los echo en falta, pero creo que una se acostumbra a la rutina de echar de menos demasiadas cosas. Tanto que te haces inmune. Pero por muy inmune que seas, y por muchos medicamentos que tomes para el dolor... A menudo sonaba el teléfono y eran ellas. Mensajes, llamadas... Pero ahora ya no están. Se fueron. Echo de menos esa confianza, esa amistad, esas risas, esas locuras, esas tonterías, esas tontas. 

Tontas y tonterías. 

Y aunque digamos que la confianza sigue ahí, es mentira. Sigue el buen rollo. Sigue esa amistad. Pero me falta el saber de ellas día a día.