viernes, 31 de diciembre de 2010

hasta otra!

http://www.youtube.com/watch?v=A20rx8VQnTE

Podría hacer un balance de este 2010, pero entonces la balanza se quedaría equilibrada. Igual de cosas buenas que malas. Es triste. Pero es así. Llegados esta fecha, todos confiamos en que las cosas cambien, y que todo sea perfecto. Pero los únicos que podemos hacer que todo eso cambie, somos nosotros.
Puedo citar mil momentos inolvidables de este año, un viaje a un país que no era el mío, amigos, decepciones, amores no correspondidos… Sí, también esos malos momentos han sido inolvidables, porque no consigo olvidarlos del todo. Pero intento quedarme con las cosas buenas, y puedo ver una sonrisa que día tras día ha estado ahí para ayudar a los demás a no llorar, me siento orgullosa. He dado cambios que pensé que jamás podía dar, pero cada día me sorprendo más a mi misma por no ser como las demás. Por no tener solo en la cabeza el dilema de que ponerme, o como peinarme. Mi padre me dijo una vez que la cabeza no está ahí solo para llevar un peinado bonito, aunque siempre se agradece ir bien peinada, sino también para poder pensar y reflexionar sobre nosotros. Ha sido un año de mucha reflexión, el obligarme a no estar mal para poder ayudar a aquellos que lo necesitaran más, y así he ido saliendo del agujero tan negro en el que me encontraba. Ahora estoy en un gris, que da indicios de ser blanco. Pero no estoy aquí para hablar de que hice bien en el 2010, sino también para nombrar aquello que hice mal. Como romper corazones ajenos, y luego aliviar mi rabia de la peor manera posible. Aunque no lo hice por traicionar a aquel que más quería, ni fue por despecho. Necesitaba ser sincera conmigo misma, y darme cuenta que las cosas habían cambiado tanto, que no era yo. Y aunque me cueste reconocerlo y eche de menos muchos momentos, él no se acoplaba perfectamente a mí. A lo mejor mis expectativas son demasiado altas, pero a fin de cuentas es mi vida, y la gente puede opinar, pero la que manda aquí soy yo, y no creo que por ello sea egoísta. También he estado a dos pasos de ser grande, aunque no era el camino que me correspondía, era el de otro. Y me ha tocado aguantarme, porque lo que no hice en un pasado, lo tengo que hacer ahora, y ahora es hora de arriesgarme y luchar por mi futuro. Futuro del cual empezaré sola, y terminaré con más sonrisas que con las que termino este año. No tengo sonrisas hoy para regalar, pues otro año se va, pero sé que dentro de muchos años, tendré un saco lleno de sonrisas para ir repartiendo a aquellos de pobre corazón, que solo saben sonreír cuando la ocasión lo requiere y no el resto del año. Sé que no merezco el estar así, cabizbaja en un día tan importante para otros, supongo que será por todo lo que dejo atrás. Todos esos momentos tan amargos, y otros tan alegres. De emoción y de otras mil cosas más.
Adiós 2010, intentaré olvidar todo aquello que debo dejar atrás.
Este año, me ha ayudado para convertirme en alguien más especial.

http://www.youtube.com/watch?v=MtoJkzWXrDA

domingo, 26 de diciembre de 2010

5x01


A veces está bien recordar quienes fuimos, volver a nuestras raíces. Saber porque sonreíamos, o porque llorábamos. Porque cometimos tantos errores en el pasado, o porque solamente pensábamos en el futuro sin tener en cuenta el presente. Quiero una vida bonita de recordar, de la que no tenga que avergonzarme en un futuro de lo que sea en el presente. Quiero tiempo para decidir que es lo que merezco, y que necesito. Echo tantas cosas de menos que no sé por donde empezar. Quizás por las amistades. Esas que tanto anhelo. Que supuestamente estaban para lo bueno y para lo malo, pero ¿Dónde están ahora? Y, ¿Dónde esta esa persona que me juro amor eterno? Quizás en el olvido se quedó, porque al lado mío no lo tengo, y necesito llenar ese vacío. No sé como, ni con qué, y mucho menos cuando, solo sé que estoy dispuesta a regresar a los recuerdos mas enterrados, y volver a llorar si hace falta, y volver a tragar el orgullo si la situación lo requiere. Lo que no voy a hacer es pasar desapercibida, mi destino es largo, pero aún esta por escribirse. Mi destino es ser grande, y empezaré a serlo desde mañana.

viernes, 24 de diciembre de 2010

miedos




Tengo miedo de olvidar todos mis días. Miedo de que ya no sea igual que antes. De que cada lágrima tomé más significado del que tiene. Que la confianza se pierda. Pero sé que tengo que mirar al futuro. Y que encontraré algo mejor. Que la vida no termina aquí. Ni allí. La vida termina cuando alcanzamos la felicidad máxima. Con los amigos al lado, siempre en lo bueno y en lo malo, y aunque me duela reconocerlo. Este ciclo termina. Tristemente. Pero casi tan alegremente empieza otro. Quien diría que estaría aquí escribiendo esto. Quizás una simple imagen, haga recordar todo lo que vivimos. Los remordimientos siguen estando ahí, sin poder sacarlos de la cabeza. Por arrepentirnos de lo que hicimos, o peor aún, de lo que no hicimos. Las alegrías vienen solas, mientras que las desgracias vienen unas detrás de otras. Pero ahí están de nuevo ellos, esas personas que te hacen mirar adelante, y saber que puedes contar con ellas. Que tiempo después, cuando ya cada uno ha tomado su camino, es capaz de retroceder y de recordar tal y como fueron esos años. Obviamente, las cosas han cambiado. No solo han cambiado las cosas, ni nosotros físicamente… Somos más personas, más adultos. Ya no tenemos en cuenta todo lo que teníamos. Hemos dejado atrás las niñerías, y las tonterías. Nos preocupamos por temas serios, y tenemos en cuenta nuestro futuro. Ya no vivimos el presente como por entonces. Hemos crecido. Ahora toca ir en busca de la felicidad de cada día. El saber sonreír cuando estamos mal, casi tan importante como los viejos amigos. Son ellos, el recuerdo que me queda.

Son días de muchas dudas. Dudas si hacemos lo correcto, o si hay más posibilidades para llegar a lo alto de la cima. Dudas de si hemos encontrado a la persona correcta, o si aún tenemos que seguir buscándola. Y así vivimos, echando de menos el pasado, o posibilidades del futuro, sin tener en cuenta el presente. Que al fin y al cabo, es lo que cuenta.

sábado, 4 de diciembre de 2010

4x09 un sabado.

Hay veces que luchamos por algo que no queremos, para que los demás se sientan orgullosos de nosotros. Pero ¿Y nosotros que? Es lo que me pregunto. ¿No será mejor luchar por nuestro bien y por nuestro futuro? Arriesgar aquello por lo que de verdad deseamos con el corazón, puede que salga bien o mal. Pero por lo menos te queda la sensación de que lo intentaste. De que luchaste con todas tus ganas. Una veces se consigue, otras es difícil conseguirlas. Sueños, ilusiones, y alegrías de mucha gente, que dependen de ti. ¿Y si fallas? ¿Y si les fallas? Eso es lo que no quiero. Hay veces que hay que saber valorar las cosas. Saber si queremos beneficiarnos a nosotros mismos, o a ellos. Hay que saber ver que pesa más, que alegría hace más eco en las miradas de los afortunados. No quiero ser egoísta, solamente hay que saber valorar la situación. Unas se pierde, otras se gana.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Con la gente que menos roce tenía, es ahora quien sabe parte de mi vida

¿Será que solo nos unían aquellas cuatro paredes? Es lo que pienso, aquellos temas de conversación se han quedado en el olvido, y muchas risas se han ido borrando. Ya no nos interesan los mismos temas, ni tenemos las mismas amistades. La verdad, que tampoco me importa. Me importa muy poco, y debo decir... que ya no queda casi nada de lo que fui aquellos días. Ya no me intereso por si me hablan, o me dejan de hablar. Si me llaman, o pasan de hacerlo. Sé ya como es la gente, y aunque cuando las vea me salga una sonrisa de oreja a oreja, ni aquellos temas volveran y ni aquellos momentos. Es hora de ser realista.
Debo decir que me rio, sí. Pero con otra gente, que quizás nada tenga que ver mis días anteriores. He derramado minutos contados frente a la almohada, pensando que hacía mal. Pensando en como hacer para que no llegará a pasar esto. Pero ha pasado, y no quiero ser la única que se preocupe.